Marta Muñiz

La geografía y la belleza

11/11/2017
 Actualizado a 16/09/2019
Guardar
Desde la Antigüedad a nuestros días, el género femenino ha optado por recursos artificiales para resaltar su belleza natural. Ya se trate de cosméticos, joyas, ungüentos, perfumes o complementos, las mujeres hemos dado por sentado durante muchos siglos que una imagen natural no es bien aceptada en sociedad. Nuestra apariencia necesita aderezos que nos hagan sentir bien. Sólo la intimidad puede despojarnos de esa segunda piel. Sin embargo, con el paso de los años y la historia, ha cambiado la mentalidad del mundo a este respecto. Cada vez somos más los seres humanos que admiramos una belleza menos edulcorada. Muchos hombres admiten sentir más inclinación por lo auténtico que por un eventual deslumbramiento, como reconoció Ortega y Gasset: «La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora».

La fotógrafa rumana Mihaele Noroc (Bucarest, 1985), ha viajado por todo el mundo desde 2013 hasta hoy embarcada en un proyecto llamado ‘Atlas of Beauty’, financiado colectivamente, a través del sistema conocido como ‘crowdfunding’. Un buen día salió de su casa con su cámara fotográfica, una mochila y sus ahorros, dispuesta a inmortalizar el alma del mundo, sus diferentes culturas, raíces, pueblos y geografías a través de los ojos de diferentes mujeres.

Este hermoso proyecto incluye 500 retratos de féminas de variada edad y condición social, origen, creencias, tallas y cultos, mostrándonos sus rostros sin maquillaje. Sin que esta apuesta suponga estar en contra de los tacones o el carmín, pues todo lo que nos haga sentir hermosas es bienvenido, se pretende reflejar la esencia de cada lugar a través de una mirada pura, sin retoques. Mihaele recorría las calles de las grandes capitales del mundo y también las de sus pueblos más pequeños buscando la riqueza del alma que es capaz de asomar a través de los ojos y estallar en la lente de su objetivo hasta llegar a nuestras manos como una explosión de color y calor, la belleza ha de ser verdad. Detrás de cada mujer existe una gran historia, que es parte de la historia de su pueblo y parte de la historia del mundo. Visitó Nepal, Etiopía, Irán, Turquía, Colombia, Perú, Guatemala, Uzbequistán, Bulgaria, Estados Unidos de América, España, Corea del Norte… Oriente y Occidente. «Cuando más guapa está una mujer es cuando es ella misma, no necesita nada más, excepto unas condiciones de vida seguras y comida». Y es que nada embellece más que aprender a quererse. No hay fronteras para la belleza.

Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo más leído