De Josefina Aldecoa ya me referí en el artículo dedicado a Ignacio Aldecoa, con quien contrajo matrimonio y adoptó su apellido. Vino al mundo en Las Ventas de Alcedo, La Robla (León) el 8 de marzo de 1926, perteneciendo a una familia de maestros participantes en la Institución Libre de Enseñanza, organismo institucional que nació a finales del siglo XIX con la idea de renovar la educación en España. Vivió en León donde llegó a formar parte del grupo literario que fundó la revista Espadaña, editada entre 1944 y 1951, en la que se publicaron trabajos de poetas opuestos al régimen franquista bajo la dirección de Victoriano Crémer y José García Nieto.
Josefina se trasladó a Madrid en 1944, donde estudió la carrera de Filosofía y Letras, doctorándose en Pedagogía con una tesis sobre la relación infantil, que publicaría más tarde con el título ‘El arte del niño’ (1960).
Durante sus años de estudio en Madrid entró en contacto con escritores que más tarde formarían parte de la llamada «Generción del 50», tales como Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Sastre, Jesús Fernández Santos e Ignacio Aldecoa de quien tomó el apellido tras su enviudamiento.
En 1952 Josefina fundó en Madrid el Colegio Estilo, para ella su gran obra, situado en la zona de El Viso, inspirándose en las ideas educativas del krausismo, doctrina filosófica del alemán Karl Krause, que abogaba por una reforma educativa y cultural basada en la ciencia, la razón, la libertad de cátedra y una moral austera.
Tras la muerte de su marido en 1969, trascurrieron diez años en los que Josefina abandonó la escritura dedicándose a la docencia, hasta que en 1981 publicó la edición crítica de una selección de cuentos de Ignacio Aldecoa. Dos años más tarde publicó ‘Los niños de la guerra’, una crónica de su generación, ilustrada por semblanzas, biografías y comentarios literarios surgidos en la década de los 50. Continuó eguidamente la actividad literaria con novelas como: ‘La enreradera’ (1984), ‘Porque éramos jóvenes’ (1986) y ‘El vergel’ (1988), iniciando en 1990 una trilogía de contenido autobiográfico con las novelas ‘Historia de una maestra’ (1990), ‘Mujeres de negro’ (1994) y ‘La fuerza del destino’ (1997). Todas ellas parcialmente en respuesta al discurso político durante los años posteriores a la dictadura franquista, acerca de cómo reconstruir el sistema educativo, al que no consideraba lo suficientemente laico. En 2008 publicó ‘Hermanas’, su última novela.
Josefina confesó llegar a ser escritora mediante un encargo editorial, de lo que nunca se arrepintió. Lo mismo que de sus viajes al extranjero, que le permitieron sobrevivir al mundo cerrado y viciado del franquismo. En su palmarés destacan los tres premios recibidos en 2005: Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo y VII Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras. En 2006 le fue otorgado el Premio Internacional FCG de Letras de la Fundación Cristobal Galardón, y en 2011, poco antes de su muerte y como reconocimiento final de su trayectoria literaria, recibió la Medalla de la Igualdad del Ministerio de Sanidad.
Josefina R. Aldecoa falleció el 16 de marzo de 2011 en el municipio cántabro de Mazcuerras a causa de un insuficiencia respiratoria.