Secundino

Ingreso en la función pública docente

10/07/2025
 Actualizado a 10/07/2025
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Partimos de una premisa: Debemos tener en cuenta la importancia de la educación y valorar como fundamental el reconocimiento de la profesión docente. 

Nos topamos con varios inconvenientes: Por un lado, «la obligación de aumentar el número de plazas para reducir la temporalidad de interinos al 8 %, el objetivo marcado por la Comisión Europea».

Según El País, «unas 150.000 personas se presentaron el sábado, 21 de junio, a oposiciones para cubrir cerca de 23.000 plazas de maestros, profesores y docentes de FP, en 13 de las 17 comunidades autónomas». Esta convocatoria apenas reducirá el elevado porcentaje de docentes interinos que lastra la enseñanza pública española, que los sindicatos estiman en el 30 %. En 2021, el Ministerio de Educación aprobó un plan de estabilización para tratar de reducir la temporalidad al 8 %. 

En nuestra comunidad de Castilla y León se ofertan 1.386 plazas para un total de 17.292 aspirantes que estaban convocados el sábado, 21 de junio, a la primera prueba de las oposiciones de Maestros, Secundaria y otros cuerpos en Castilla y León. Siguiendo con «la temporalidad de los interinos», la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) expresó su «preocupación» por el incumplimiento de la reducción por debajo del ocho por ciento en la Educación de Castilla y León, que exige la Unión Europea, y considera que se tendrían que convocar 2.600 plazas más de las 1.386 acordadas por la Junta.

Por otro lado, el proceso de selección del profesorado está en crisis porque es ineficaz para conseguir los fines que persigue, por lo que urge buscar un nuevo sistema que ofrezca coherencia y motive hacia la profesión docente a los candidatos vocacionales. Han sido muchas las protestas en la prensa que ponen en evidencia la necesidad de un cambio de modelo porque el actual resulta obsoleto. Parece evidente que esta selección del profesorado es incoherente porque se basa en un sistema de problemas cuya resolución no garantiza seleccionar un buen profesor que realmente sepa guiar el aprendizaje de sus alumnos con amplios recursos y estrategias. Reconozco que es muy fácil denunciar los defectos y que lo difícil es proponer soluciones. Lo que está muy claro es que lo que tenemos ahora presenta síntomas de fracaso. Se impone un cambio ya. Tendríamos que encontrar un sistema que permita entrar en los centros educativos españoles a aquellos profesores que todos queremos en nuestros claustros o para nuestros hijos.

Los que conocemos ‘por dentro’ el mundo de la educación sabemos de otros ‘desaciertos’ en el tema de oposiciones: Son las mismas oposiciones de los años 70, pero en un mundo totalmente cambiado en este momento histórico, en el que las nuevas tecnologías y el bilingüismo son fundamentales. Actualmente no se exige para la superación de las oposiciones, ni como requisito ni como mérito, el conocimiento y uso de un idioma extranjero y el dominio de las nuevas tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Un aspirante a profesor que sea bilingüe y además domine la informática en el aula no obtendrá ninguna ventaja frente a quien carece por completo de tales aptitudes. Es evidente que se debe mejorar el sistema de selección de los docentes que van a formar parte de los cuerpos oficiales de funcionarios si no queremos dejar a nuestros alumnos en desventaja respecto a otros países. En las oposiciones actuales no prima ni saber idiomas o dominar la informática. El mérito más considerado actualmente para el acceso a la docencia pública es el número de años que ha estado una persona trabajando en colegios o institutos, aunque sea suspendiendo, eso no importa. Cuanto más tiempo permanezca el aspirante en esta peculiar situación, más méritos acumula. Opino que es vergonzoso este dato: «Un tercio de los que se presentaron el 21 de junio a las oposiciones, a la media hora entregaron sus exámenes en blanco». Habían cumplido su objetivo para no perder la canonjía y el privilegio de interinos con buena plaza garantizada hasta su jubilación. Por último, ¿Os imagináis que una empresa seria, a la hora de elegir a sus empleados, nombrase a las personas que van a hacer la selección del nuevo personal por un puro sorteo, sin ninguna discriminación? Pues esto es lo que está ocurriendo en las oposiciones actuales. En España la elección de los tribunales de oposiciones se hace por puro sorteo y, además, al que tenga la mala suerte de ‘tocarle la china’, no puede renunciar. Para un profesor, participar en el tribunal de oposiciones, es obligatorio y el protocolo no permite a nadie escaparse de esta selección. Esto no ocurre en Europa. La selección del profesorado deberían hacerla los mejores profesionales y que seleccionen a los más competentes. En nuestra opinión participar en un tribunal de oposiciones debe dejar de ser una obligación para convertirse en un honor y en un reconocimiento público de su trayectoria. ¿Y para qué sirve la fase de prácticas? Pura pantomima. No hemos conocido a nadie que haya sido eliminado en esa fase. 

¡Cuántas cosas deberían ser mejoradas en el mundo de las oposiciones de docentes!

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