El nuestro Zapico —que sorprendió al académico Mateo cuando utilizó la palabra enlobecer para definir la maldad absoluta «porque el lobo mata y no come lo que mató»—entró en desesperación en una campaña electoral cargada de promesas y posando las cartas cuando ya se habían jugado cuatro bazas —algo que se hace solamente en casos extraordinarios—dijo solemne: "Hay que parar este chorro de hormigas porque van a acabar prometiendo huríes para los sabañones".
Ante la incredulidad de todos y el mosqueo de Loles, que con tanta parada para contar historias estaba a punto de perder la cuenta de los tantos y los triunfos—se explayó en explicaciones de cómo hay otros cielos distintos de los nuestros, en los que cabe la posibilidad de que haya huríes, "mujeres bellas como si en su tierra no se hiciera la matanza", que si llegas de tierras frías como las nuestras se acerquen a tí para "rascarte los sabañones".
Viendo el debate de estos días traseros no hacía más que mirar por la parte de atrás del plasma para ver si entraban las huríes camino del Congreso.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.