15/02/2026
 Actualizado a 15/02/2026
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Todavía no se anuncia con orquestina la cita electoral en Castilla y León, pero ya está ahí. El 15 de marzo. A tiro de piedra. Cuando suene el cornetín de órdenes se iniciará la verbena de los carruseles, y los rabadanes de turno se harán presentes. Hasta ahora solo ha sido un ensayo con eso de las candidaturas. No obstante sí se ha notado un precalentamiento como, por ejemplo, el de la vicesecretaria de los socialistas en Castilla y León, Nuria Rubio, y aspirante al Parlamento autonómico por la provincia de León. 

Y es muy loable, que, en su papel de encargada, diga cosas y casos contra los adversarios –ue en lo que a ella se refiere son la derecha y la derechona de manera principal– para ir tomando tierra. O lo que es lo mismo, ir sembrando para recoger, si es que hay tempero, como diría el fallecido Matías Llorente. La incógnita es si lo hay a estas alturas, dado cómo se viene desarrollando el prólogo electoral. Batacazo en Extremadura y soplamocos en Aragón.

Rubio declaraba, refiriéndose, como es natural, al Gobierno de Fernández Mañueco –el ‘baró’ de la Junta–, que la gente estaba muy harta. Es un recurso genérico con fondo mitinero y esperable. ¿Qué va a decir? Lo que ocurre es que la frase se reviste de búmeran y regresa al punto de salida antes de que cante el gallo. Y arrea que es un primor.

De lo que la gente está harta –y aquí, lo quieran ver o no, se incluyen centenares de votantes socialistas– es del ‘amo’ Sánchez, quien, con sonrisa sardónica a la carta, se ha tomado al pie de la letra lo de puto amo. Y creído a pies juntillas, también, que todo el monte es orégano. O incluso orgasmo. El más incumplidor de cuantos presidentes lo han sido, no es que haya perdido la credibilidad ante la gente, es que nunca la ha tenido, cual ocurrió con un conocido empresario de la carne. El hombre, un poco perjudicado, se cayó en la zona de San Marcelo, abriéndose una brecha en la frente. Trasladado por dos amigos al Hospital, la médica de urgencias que lo atendía preguntó si había perdido el conocimiento.  La respuesta fue demoledora: «Cómo lo va a perder, si nunca lo ha tenido». Y a la galena se le escapó la risa. Pues igual pasa con Sánchez, aunque sin gracia. 

La hartura, en fin, alcanza a personajes de contrastada talla política, como Felipe González –al que ahora, los acólitos y pelotas del ‘amo’ llaman traidor–, Leguina, Guerra, Page, Jordi Sevilla… y muchos otros, que se rebelan contra los excesos que vienen ejecutándose desde Moncloa, amparados por el ordeno y mando que dimana del llamado asimismo galgo de Paiporta, el mayor embustero y tramposo del Reino. Y no es un bulo, señoría. Los hechos están ahí y no son discutibles. El donde dije digo, digo Diego, el cambio de opinión o el incumplimiento de lo que él demandaba a Rajoy y ahora se lo pasa por el forro, son sus credenciales.

El 15 de marzo se volverá a votar en clave nacional. Y la posible debacle socialista en CyL tiene nombre propio: Pedro Sánchez. 

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