Esta semana se ha celebrado en Zamora el encuentro más importante del sector ovino orientado a la producción de leche. Castilla y León es la principal región productora de España, aunque en valor añadido seguramente nos adelantará Castilla La Mancha. En nuestro caso, el éxito en la producción llegó al introducir y mejorar razas más productoras, como la Assaf, de genética israelí, por cierto, y por mejorar aspectos como el manejo, la alimentación, y sobre todo la sanidad. El sector ha estado en permanente crisis, salvo algunos momentos puntuales de altos precios de la leche, y es ahora cuando aparentemente vive un mayor desahogo que permite amortizar las inversiones y hasta obtener algún beneficio. Pero ha sido a costa de la drástica reducción del número de explotaciones, que al no ir correspondida con una proporción similar en el redimensionamiento de las que quedan, ha llevado a que se produzca el efecto de una menor oferta y por lo tanto los precios al menos se estén sosteniendo. También está ayudando mucho, en esta aparente mejoría, la caída en los precios a los que están vendiendo los agricultores los cereales y el forraje, que se traduce en unos menores costes de producción en la parte ganadera.
Aun contando con que se consolide una buena racha para el sector ovino de leche, no es probable que aparezcan nuevas vocaciones, nuevas incorporaciones de ganaderos al sector, ni que los que ya están se vuelvan ambiciosos aumentando sus censos. El motivo, que es un sector muy sacrificado, al que hay que dedicar ocupación y preocupación todos los días del año y a todas las horas del día. El motivo, que es muy difícil fidelizar mano de obra asalariada con un mínimo de profesional y compromiso. Y que nada garantiza que, hechas unas fuertes inversiones para crecer, y metido en préstamos con los bancos, no vuelva otro ciclo de malos precios, de exceso de oferta, de abusos de la industria láctea, de vender a pérdidas, y se termine quebrando o cuando menos trabajando por la cara. El sector no es atractivo, y menos para los jóvenes.