maximob.jpg

La furgoneta y el papamóvil

09/06/2026
 Actualizado a 09/06/2026
Guardar

La llegada del Papa a España y su recibimiento en el Palacio Real ante las autoridades no deja de ser un espectáculo impresionante. Alguien podrá decir que no hace falta tanto boato para recibir al sucesor de San Pedro, primer Papa, prisionero y crucificado en Roma por las autoridades del momento. Pero el Papa Prevost no es el típico trepa que buscaba ser obispo, cardenal, o Papa. León XIV quiso ser religioso, es decir, seguir una vocación no para mandar sino para obedecer y para servir como misionero entre los más pobres de la tierra. Bien podría hacer suyas las palabras de María: «Me llamarán dichosa… porque ha mirado la humildad de su sierva». El Papa que entró tan solemnemente en la plaza de la Armería en un coche de alta gama y después en el papamóvil, es el mismo que un día recorrió España, incluida la provincia de León, en una furgoneta. Nuestro buen amigo y paisano Rafael Lazcano, que también viajaba con él, nos ha desvelado la marca de la furgoneta: DKW Mercedes. Ciertamente en aquellos bares donde entraría a tomar café o un refresco no podían imaginar la importancia del visitante. Es lo que tiene fijarse solamente en las apariencias.

El momento de la visita, aparentemente, no parece el más oportuno si se tiene en cuenta la situación política que vive España y no faltan quienes lo consideran inoportuno. Pero, a juzgar por lo que hemos oído en los diferentes discursos que hemos podido oír, y que no tienen desperdicio, entendemos que es un regalo el que la voz autorizada de la Iglesia no pase desapercibida, precisamente en estas circunstancias. Estamos un poco hartos del afán de muchos políticos de menospreciar los valores del Evangelio y la labor de la Iglesia, por el sectarismo de unos y por los complejo de otros. Y ésta es una oportunidad histórica de ponerlos en valor. En este sentido el discurso del Rey también ha sido fuera de serie.

Escribimos estas líneas cuando aún falta bastante para que termine el viaje apostólico, pero estamos seguros de que nos queda una apasionante tarea por delante para asimilar y poner en práctica las enseñanzas de León XIV.. Una vez pasado el ruido mediático y callejero, los españoles deberemos tomarnos en serio la lectura y reflexión sosegada de lo que el Papa nos ha querido transmitir. Y, ya de paso, esperamos con interés el nuevo libro en que Rafael Lazcano nos presente, con la maestría que le caracteriza, los mensajes de su compañero de viaje por España, no en un Peugeot, sino en una furgoneta Mercedes DKW. 

Lo más leído