Como abrevio el título del artículo, es difícil entender qué quiero decir. Me refiero a las fiestas por todo lo alto que se están haciendo en pueblos que han dado sus terrenos comunales a grandes fondos de inversión que han instalado placas fotovoltaicas, y que pagan puntualmente una renta anual. Supongo que el despilfarro en el jolgorio, trayendo las orquestas más caras, se debe a eso de no saber qué hacer con el dinero, no saber en qué invertir el dinero de las rentas cuando las competencias de una administración local son las que son, cuando los servicios públicos están ya atendidos por el ayuntamiento en cuestión, y cuando ya no procede hacer más parques públicos porque en los pueblos lo que nos apetece es salir al campo a pasear. Hay dinero para todo, también para el más inmoral de los despilfarros, y terminará habiendo dinero para el uso ilícito, porque la tentación acecha y el control interno y externo que tienen estas entidades locales es el justo, más bien poco.
Quienes hemos estado en contra de convertir a nuestra provincia en un paraíso para los promotores de macroparques fotovoltaicos, no hemos cuestionado su rentabilidad económica, hemos cuestionado la oportunidad o no de ceder unos bienes rústicos a costa de echar a los agricultores de las tierras y pastos que aprovechaban, y a costa de degradar un paisaje y atentar contra un medioambiente que hoy tanta gente dice defender, pero que defienden con la boca pequeña, o defienden hasta que llega alguien y compra sus voluntades. Queda muy poca gente que de verdad tenga principios.
No tengo esperanza alguna en que los millones de euros en rentas que lleguen a las juntas vecinales de la provincia con sus contratos con los fondos de inversión de las fotovoltaicas, se destinen para el bien, se destinen para mejorar el empleo en el medio rural, se destinen para mejorar la calidad de vida de los habitantes de los pueblos. Por ahora, lo primero que se ha visto, es que lo destinan para la farándula, para quemarlo en cuatro días, para ser más fanfarrones que los del pueblo de al lado.