La Junta de Castilla y León ha informado, en un pueblo de Valladolid, que ha cambiado los mojones de hormigón, que delimitan las fincas de reemplazo de las concentraciones parcelarias, por otros de resina de poliéster más ligeros y resistentes. Da igual, siempre hubo una afición por mover mojones que no se evita ni aunque echen raíces, y si no los mueve nadie de manera intencionada, raro que se salven de engancharse en los aperos en las distintas labores que se hacen en las fincas. Por eso, para lo que sirven, para lo que duran puestos, bien está que sean lo más económicos posible y que se manejen bien por los operarios encargados de colocarlos. No niego que a cualquiera nos gusta ver nuestras parcelas bien delimitadas por los hitos o mojones, por más que pueda sustituirse por coordenadas geográficas disponibles en nuestro teléfono móvil, como nos gusta también manosear unos títulos de propiedad, con todas las bendiciones, expedidos por el Notario de la plaza y pasados por el señor Registrador de la Propiedad. En una gran parte de la superficie de la provincia, toda la zona montañosa del norte y el oeste, todavía no han tenido esa suerte.
Ha informado la Consejería de Agricultura, en la nota de rigor, que los nuevos mojones llevan en la parte superior una arandela de aluminio –quizás para arrancarlos mejor y llevarlos colgados quién quiera moverlos de sitio–, y dicen también que con la inscripción «Junta de Castilla y León». Esto último ya es un motivo para el vandalismo, si es que a los vándalos le hacen falta motivos, porque muchos propietarios de nuestra provincia de León no van a consentir que en sus fincas, en sus propiedades, ponga la firma el «gobierno opresor de Valladolid». Claro que, tachar mojones, con los que va a haber, es más complejo, y menos visible, que tachar cartelones de los que se colocan en las carreteras o anagramas en los coches oficiales.
Con anagrama o sin el, lo importante es que se hagan muchas concentraciones parcelarias, que se hagan pronto y bien, que se coloquen los mojones, y que la profesión sea más rentable.