El nuevo cambio de inquilino en el banquillo de la Ponferradina, el quinto entrenador en tres años en Primera Federación, me ha llevado a darle la vuelta a una de las frases de Mehdi Nafti durante su presentación. Explicó que la Deportiva siempre ha sido un club que de puertas para afuera transmitía confianza y estabilidad, pero yo ahora querido Nafti veo a un club que es todo lo contrario, que ha hecho de la inestabilidad algo estable.
Todos queremos el deseado ascenso, pero sin darle continuidad a los proyectos creo que es una misión imposible. Le pasó a Íñigo Vélez que por ‘mal juego’ se le cesó a solo dos puntos del líder en el primer bache que tuvo, incluso aguantó más Javi Rey, que el quedarse a solo un gol del ascenso en dos ocasiones, pareció no servirle de nada y acabó saliendo pese al clamor de la plantilla y casi la totalidad de una afición a la que se metió en el bolsillo con muy poco. Y tras ellos, llega el tercero, Fer Estévez, ese que no tuvo un arranque especialmente bueno, tras un verano con muchas curvas, y que cuando el equipo empezaba a levantar el vuelo y demostrar que estaba para muchas más cosas, con una derrota en los últimos siete partidos y dejando una de las mejores imágenes fuera de casa esta temporada en un escenario como Balaídos, se le cesa por «no ir líderes».
Y ese cabreo o sorpresa de la que habló Estévez en su despedida, también se ha trasladado a un afición que no está de acuerdo con cesar a un técnico que bajó de categoría y se desvivió por un club que no es el de su ciudad con un único objetivo: devolverlo a Segunda División. Solo hace falta ver los cientos de citas que tiene el comunicado oficial del club en ‘X’ y darse cuenta de que no hay ni una sola a favor de la destitución. Porque ahora toca volver a empezar, a que la plantilla, esa que parecía haber entendido a Estévez, tenga que amoldarse a las ideas de Nafti, a que la afición esté unida y mantenga la ilusión por el proyecto como pedía el presidente José Fernández Nieto, pero con un cambio de entrenador en solo 14 jornadas, creo que será complicado.
Hasta el propio Nafti dejó otras de las frases claves en todo esto «si pensamos en el ascenso en noviembre, fracasaremos», algo que desde mi punto de vista pocos entienden y el mayor ejemplo es la temporada pasada que todo se va hasta la última jornada con un líder que parecía invencible. Además de que por el sentido de esa frase Fer Estévez había sido destituido hace escasas horas, por «no ir líderes», sí, en noviembre. Porque la Ponferradina que era uno de esos clubes ejemplares a todos los niveles, pero sobre todo, en la estabilidad de sus proyectos, ha pasado a hacer de la inestabilidad una norma.