El esperpento según Don Ramón María del Valle Inclán es la visión de «los espejos cóncavos y convexos del callejón del gato», aunque según sus palabras fue Goya quien lo describió en sus pinturas grotescas. Valle Inclán refería ya en su época (1861-1936), que íbamos y vamos hacia el esperpento mayor de la civilización, hacia una sociedad grotesca y decadente, se haría la pregunta o antes se la haría también Don Francisco De Goya y Lucientes (1746-1828) ¿las migraciones y el gran bienestar traerán otra civilización precedida de una decadencia? Supongo que sí, pero «como será».
Actualmente el mundo no parece que este bien llevado por nuestros políticos debido al perfil bajo, hay mucho egocentrismo, arrogancia, hedonismo y la codicia ahuyenta la empatía. El mundo es una mezcla de muchas razas que se cruzan a diario, el problema suele ser la falta de oportunidades o que la sociedad sea indiferente a ellas. Hay zonas en el mundo donde existen una esclavitud moderna, esperpéntica que hasta el gato maúlla y se eriza viendo en los espejos lo grotesco, se hacen convexos para verse gordos y bajos o cóncavos largos y esmirriados. Tenemos zonas muy pobladas en el mundo donde la esclavitud moderna en el siglo XXI esta blanqueada por la sociedad occidental, podíamos pensar en el sudeste asiático, la India, Bangladesh, América latina, África ni se nombra y así no se ve el esperpento, ya que es mejor que se degraden entre ellos y no vengan a molestar. Hay países que tienen un enorme número de población en vías de desarrollo, otros la miseria y la esclavitud moderna es su forma de subsistencia para poder vivir. Muchos de estos países forman el esperpento del mundo, sus ciudadanos no quieren ser esclavos y el propio país quiere quitar la marginalidad de sus calles, prefieren que sus ciudadanos marchen a otro país jugándose la vida y es para ellos una anécdota.
En la Europa del bienestar vamos al esperpento que en España ya está y nos podemos ver deformados por la realidad como en los espejos de la calle del gato. Tenemos ciudades que hay mucha marginalidad y los que vienen, engordan los cinturones de pobreza y todo lleva a un desabastecimiento de sensibilidad, que cada uno haga lo que mejor le parece, que reine el caos y así la pobreza aumentará, esto hace que en las ciudades creen barrios marginales, degradados e inseguros con aumento de la pobreza, con esto puede desaparecer el estado de bienestar, por lo que hay que hacer algo desde las instituciones internacionales, nacionales y locales, para evitar la desaparición del bienestar para todos. Los magnates en esta sociedad tendrán sus burbujas a la que todos no podemos ir, pero allí no entrará cualquiera, inclusive personas que se consideran pudientes que son las clases medias, pero no llegarán a este nivel y quedarán fuera, de nuevo serán las ciudades prohibidas, antes las hubo y muchas, están dentro de la muralla y a su vez una muralla más para el magnate y elegidos. Esto será algo esperpéntico, fantasmagórico como los cristales cóncavos y convexos, una distorsión de la realidad ya que el magnate piensa solo para él y sus espejos siempre son rectos. La falta de empatía, sensibilidad e integración nos traerá a una degradación de nuestros héroes, deformando la realidad y esto será más injusticia, pobreza y corrupción, por lo que hay que evitar la farsa trágica que el mundo nos quiere imponer. Para Juan Álvarez Gato y su callejón madrileño.
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