04/05/2026
 Actualizado a 04/05/2026
Guardar

Muchas noches me despierta la incertidumbre de si es verdad lo que se dice de que si se trabaja de algo que a uno le gusta, en realidad, nunca vuelve a trabajar.

Me gustaría creer que esto es cierto, pero tal vez, el sistema nos quiere convencer de lo contrario; de que podemos disfrutar del trabajo si este es por una vocación. Sin embargo, yo me pregunto cuántos pueden acceder a su puesto soñado y trabajar con ganas durante el resto de su vida, sintiéndose plenos y aceptados.

Por otro lado, saber que el trabajo ocupa tanto tiempo de nuestra vida da miedo y, que desde que nacemos, ya tenemos que ir preparándonos para este es como una carrera a fondo que no tiene fin, o así, lo veo yo.

Según un artículo publicado por el CEIPA el 29 de mayo de 2025 (https://ceipa.edu.co/blog/cuanto-tiempo-vivimos-datos-curiosos-sobre-como-usamos-nuestra-vida/), se estima que una persona media invierte entre 90000 y 100000 horas a lo largo de su vida para trabajar. Estos números dan vértigo, pero lo que más me preocupa, es que durante la vida también invertimos tiempo en el trabajo fuera de este, pensando en él sobre cómo actuar o hacer, incluso teniendo miedos y preocupaciones.  Hasta el hecho de buscar trabajo, también es trabajo.

Por todo esto, no comprendo por qué es tan importante buscar algo que nos guste para trabajar si ya estamos sí o sí obligados a ello, nos guste o no, el simple acto de trabajar para muchos, es una obligación que se aleja de la libertad de escoger algo que nos guste. Con todo esto, no quiero decir que da igual de lo que se trabaje, por supuesto, es imprescindible que donde se realice el trabajo existan unas medidas de seguridad y respeto hacia los trabajadores. Lo único que trato de expresar, es que el trabajo por mucho que nos guste, nunca dejará de serlo.

Hace poco ha sido el día del trabajador y creo que debemos agradecer por aquellos avances que hemos logrado como nación, mejorando la calidad de muchas personas.

Pero también, debemos seguir reivindicando por nuestros derechos, porque aún se siguen realizando actos infrahumanos hacia los derechos laborales.

Y me temo, que por mucho que quieran hacernos creer a veces, que valemos menos, un mundo sin trabajadores y trabajadoras, no sería nada.

Archivado en
Lo más leído