Imagen Juan María García Campal

Escrito con humor heterogéneo

29/10/2025
 Actualizado a 29/10/2025
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Se me alargó este último fin de semana y he perdido, por suerte, la frecuencia de la voraz y veloz actualidad patria. Me permitirán ustedes que hoy les escriba o hable de una variedad de pequeñas y grandes cosas varias, vamos que les someta un texto heterogéneo. 

Empecemos con el imprescindible buen humor: Desde luego, ha quedado patente lo bien cierto que es, sin referirme a concepto tan elevado y raro de felicidad, que «la alegría va por barrios». Aún me secaba yo las risueñas lágrimas por la ovación cerrada que el grupo parlamentario popular había brindado a su amado líder, Feijóo, tras este afirmar que «…se aplaude al indecente…», cuando mi vicepresidenta preferida (guiño para supuestos apolíticos, que no apartidistas, equidistantes), Yolanda Díaz, se me enerva y regala al popular Senado el lapsus «Queda Gobierno de corrupción para rato» con el que, como no se podría esperar de otro modo, ha escarnecido el amnésico PP.

Qué entretenida ha estado la más que escaramuza entre el diputado Cendón y el alcalde Díez previa a la convención del PSOE en León, con presencia también de su amado líder, Pedro Sánchez. Si malo es el sectarismo, el intrasectarismo es peor, sobremanera, de puertas afuera. Y pésimo es ya que el candidato Martínez, amén de despistado o ignorante, se muestre necio y acabe diciendo estupideces del calibre de «Me critican porque digo ‘CastillaLeón’ seguido. Habrá qué decir Castilla y León y Soria y Burgos y Valladolid y Segovia». Si errar es humano, porfiar así es autorretrato nada favorecedor. Si algo sobra en estas tierras son necios y, aún más, ignorantes empecinados. Además, que quiere que le diga, esa porfía no me parece propia no ya de un candidato socialista, sino de un demócrata, por iletrado que sea. Y no se lo dice, porfiado candidato, un leonesista, sino, como un diestro amigo diría, un ‘izquierdista irredento’, vamos, un rojo, ahora, con humor neutro. 

Mas todo puede empeorar y caer uno en la disforia. Cómo no hacerlo cuando, doce años después del accidente que costó la vida a seis mineros en la Hullera Vasco-Leonesa, sus familias llevan dos años y medio esperando la sentencia por baja de la jueza. ¡Ay Justicia, qué pena y rabia produces a veces! ¿Nada tendrá y podrá decir y hacer el afamado Consejo General del Poder Judicial? Comienzo a sentirme danés cual Marcelo Shakesperiano. Tristeza y rabia.

Llega el día de gira a las necrópolis. Recuerdo la familiar enseñanza: los abrazos, besos, te quiero y flores, en vida. ¡Celebrándola!

¡Salud!, y buena semana hagamos.

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