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¿Es oro todo lo que reluce?

25/11/2025
 Actualizado a 25/11/2025
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En este 2025 hay varios temas dignos de destacar desde el punto de vista de la inversión financiera. Por una parte, la devaluación del dólar ha hecho que la inversión en empresas americanas haya sufrido en la conversión al euro; este fenómeno también se ha visto reflejado en gran parte en algunos fondos globales (que no hayan realizado coberturas de divisas) al tener un alto porcentaje invertido en empresas americanas (normalmente en las llamadas «Las siete magníficas»). Por otra parte, ha habido mucha inversión en empresas dedicadas total o parcialmente a la IA y a defensa, lo que ha ocasionado que empresas de otros sectores (por ejemplo, salud o consumo: las denominadas «GRANOLAS») hayan visto cómo sus cotizaciones caían. Y el tercer factor relevante a considerar es la evolución positiva del oro, con subidas de hasta el 100 %.

¿Cómo se explica esta apreciación del oro? Hay varios factores a considerar, sin ánimo de ser exhaustivo: ‘Activo refugio’ (ante riesgo geopolíticos, puerto seguro en tiempos de crisis e incertidumbre); ‘diversificación’ (renta fija, renta variable… oro); ‘compra de los bancos centrales’ (demanda récord de estos bancos en 2024 de metales preciosos, representando más del 20 % de la demanda de oro) que se percibe seguirá existiendo; el «apetito inversor» (se destaca la fuerte demanda de hogares chinos). Son término que salen a relucir en cualquier conversación con clientes al hablar de por qué está subiendo el oro.

Es, además, un indicador de crisis y un seguro contra la inflación. Al considerarse una divisa entre los bancos centrales, le favorece la tendencia latente hacia la desdolarización: algunas autoridades monetarias quieren reducir su dependencia al dólar por motivos geopolíticos. Desde principios de 2024 el precio del oro se ha duplicado y quizás deberíamos ver algunas correcciones antes de posicionarnos.

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