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Elecciones 1 / Candidiasis

01/03/2026
 Actualizado a 01/03/2026
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La emoción está en el aire, embriaga cuanto hacemos o especulamos y surge de un mismo y ardiente entusiasmo: ¡elecciones en Castilla y León! Dan ganas de dar la razón a Donald: ¿elecciones para qué? Pero no, en la tierra del parlamentarismo medieval (feliz e inadvertido oxímoron) defendemos la democracia con uñas, dientes y demás protuberancias. Por eso vamos a comentarlas, cual si hubiera intensísimos intríngulis, morrocotudos empates técnicos y fascinantes alternativas. No viene candidatura de cándido, como pudiera creerse, sino del tono de la toga –‘candida’, blanca– que el pretendiente antiguo (de la Antigüedad) vestía para enfatizar la pureza de sus intenciones. Aquí, por supuesto, no creemos en tales tradiciones.

En el puesto de salida, Alfonso Fernando Fernández Mañueco, salmantino, de familia de alcaldes salmantinos, presidente de club deportivo (fútbol) desaparecido poco después a pesar de / gracias a su gestión, consejero de confianza en épocas de Perlas Negras y Tramas eólicas, raya a un lado y en el traje y sonrisa con dientes de arriba. Logro principal de su última legislatura fue aceptar la petición de Vox de eliminar la Agenda 2030 de la Educación Ambiental. Nota: la Agenda 2030 de la ONU busca un desarrollo sostenible que equilibre la prosperidad económica, la inclusión social y la protección del medio ambiente. Su propuesta es sencilla: hacer lo que su partido no ha hecho en los últimos 38 años. Impecable.

A pillar el cacho que deje el anterior, Carlos Pollán Fernández, leonés, candidato fracasado a alcaldía y anterior presidente de club deportivo (balonmano) en bancarrota a pesar de / gracias a su gestión, pertenece a un partido anti-Comunidades autónomas entre bastante y muy facha; gafas, canas, aspecto de no saber por qué está ahí y una supuesta afabilidad comparado con sus correligionarios desmentida desde el estrado. Sus logros son evidentes aunque escasísimos, sus propuestas también. Ambos son dañinos y vergonzosos.

En la otra esquina, Carlos Martínez Mínguez, soriano, alcalde de Soria con cuatro mayorías absolutas consecutivas, prófugo del Purple Weekend, sin relación conocida con clubes deportivos, asesorado para meter la pata allí donde acude presto y pizpireto, miembro de un partido que en Castilla y León ofrece honda tradición de meteduras de pata. Defensor de esa tradición. Principal logro de su partido: no haber ganado al otro partido en casi 40 años. Su principal propuesta: hacerlo (se desconoce cómo).

Alicia Gallego, leonesa y alcaldesa; al fin una mujer lidera un partido (UPL). Propuesta: ¿una nueva comunidad autónoma gobernada por los anteriores?

Las izquierdas, como suelen, se disputan la pureza de sangre y subdividen en ceñudas y sopasiglescas candidaturas. Ausente el reñidor Igea, señor de viga en ojo propio. Su antiguo Ciudadanos desfila hacia la extinción junto a otros cándidos candidatos. Soria ya, Por Ávila y otras ‘vaciadas’ iniciativas no interesan aquí, por fortuna. 

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