Secundino

Elección de Centro docente

17/02/2018
 Actualizado a 19/09/2019
Guardar
He aquí el problema de muchos padres en este mes de febrero: "la elección de un Centro docente para sus hijos". Me centraré en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), alumnos entre los 12 y los 16 años. Y partiré de la premisa de que los padres tienen el derecho a la elección de centro docente para sus hijos, pero también tienen la obligación de escolarizarlos.

Lo fundamental es saber "en qué deben fijarse los padres a la hora de elegir un centro docente", dentro del abanico que se les ofrece y sabiendo lo importante que es no equivocarse ya que se juegan la formación de sus hijos en los años más importantes de su vida.

Elegir el colegio más cercano de casa sin miramiento alguno ni reflexión podría indicar cierta dejadez por parte de los padres. Por suerte esto no es normal. A ellos les preocupa mucho este tema. He podido comprobar su sufrimiento cuando en su centro preferido el número de solicitudes presentadas es superior al número de plazas disponibles. Me gustaría dar pistas a estos padres tan preocupados en el momento de la elección.

Es imprescindible tener en cuenta si el Centro es privado o público y su ideario, especialmente si es religioso o laico. El factor más determinante en esta decisión suele ser el prestigio del colegio en la ciudad o en el barrio por los buenos resultados académicos, por la ausencia de conflictos de convivencia, por el número de alumnos por clase, por la enseñanza de un segundo idioma o por el Proyecto Educativo con un buen Plan de Refuerzo o ayuda a los alumnos.

Los directores de los Centros de Secundaria en estas fechas suelen visitar los Colegios de Primaria para "vender su producto". Puede ser clarificador oír a los directores de todos los colegios antes de tomar una decisión. Cada uno de ellos tratará convencer de la excelencia de su Centro a los padres, pero estos, a su vez, tendrán ocasión de replicar preguntando aquello que no tienen claro y que les preocupa.

Si yo tuviera que elegir hoy un colegio para mí hijo seguiría al pie de la letra todo lo dicho anteriormente pero, además, añadiría una prueba fundamental. Visitaría a los centros educativos que me interesasen al terminar las clases del día, justamente a la salida de los alumnos. Me fijaría en todo: en sus caras, en sus adornos, en sus peinados, en sus visaras, en su forma de vestir, en su tono de voz... Observaría también a las personas que esperan a la salida: padres, novios o amigos. Me preocuparía por saber si se vislumbra algún atisbo de peligro, conflictos o peleas. Pero, sin lugar a duda, lo que más me interesaría es si salen alegres, charlando con normalidad y riendo con sus amigos. "Para mí es esencial comprobar que son felices". Les aseguro, padres, que esa prueba nunca falla y tengan en cuenta que no todos los Centros educativos son iguales.

Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo más leído