Ayer viernes, se celebró la fiesta de La Publicidad. Y por ello, me gustaría invitarles a reflexionar conmigo sobre aquellas sintonías, cuñas o spots que han dejado huella en su memoria.
Yo desde bien pequeño recuerdo los eslóganes de Félix Chamorro (Premio publicidad CYL 2009), o las cuñas de Tony, con la voz de Julián Navarro, pautadas siempre detrás de la radionovela, que me indicaban que el desayuno había finalizado y había salir para el colegio, siempre a la carrera. Quién no ha canturreado la canción de Okal, de los Tacotes de Cheiw, o más recientemente, el anuncio de Coca Cola (Whatever), la cerveza Mahou con la emblemática canción de Loquillo, o el Seat Ibiza (Get a little bit).
La publicidad es el gran pilar de los medios de comunicación, es la principal fuente de ingresos y el auténtico ‘Mundo de las ideas’, de manera más significativa en las provincias.
Todo comienza con la visita de un comercial a un posible cliente, la llamada venta fría. Por lo general la respuesta suele ser «¡No me interesa la propaganda!». Tras el rechazo inicial y mediante algunas técnicas de academia, se suele recurrir a charlar sobre el tiempo, política, coches, vinos, papones… en busca del interés del empresario. Ahí comienza la auténtica venta y negociación. De ahí en adelante lo que ocurra, dependerá del arte de cada uno. Una vez cerrada y acordada la campaña , se inicia un periodo más complicado: El famoso Mundo de las Ideas.
Si el cliente es valiente, y confía en la profesionalidad del ejecutivo, todo es mucho más fácil. El problema viene cuando tienen su propia idea en la cabeza, por muy descabellada que sea, y esto puede ser el inicio de un conflicto. Imagínense un comercio de electrodomésticos especializado en aire acondicionado, y que el gerente, quiera que la música de fondo sea el ‘Ay que calor’ de Azúcar Moreno ¿ Cómo se sale de esa? O un sindicato médico, que en Cuaresma quiera emitir un comunicado, que diga que para los médicos y usuarios del servicio de salud público, todas las semanas son un Calvario.
Así que ya saben, cuando vean, consuman o inviertan en publicidad, acuérdense de la cadena: el comercial, locutor, productor, creativo, planificador… y confíen en las marcas, porque tenemos infinitas razones para estar con ellas. En pocos días leeremos y oiremos otro tipo de publicidad, aquella que busca los votos, pero esa, será ya otra columna…
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