Hay mucho conspiranoico mirando dónde se produjeron los focos de los incendios del pasado verano y elaborando peligrosas teorías, aunque puedan tener su parte de razón, sobre los motivos por los que un monte empieza a arder. Pero si uno mira el destino de los principales premios del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad da la sensación de que la suerte, de alguna manera y por naïf que pueda resultar pensarlo, ha tenido en cuenta quiénes fueron los más desgraciados con los incendios del pasado verano. En el caso de La Bañeza, además de ser la capital de la comarca en la que produjeron algunos de los más voraces incendios, hay que sumar el mazazo que supuso el cierre de la planta de la Azucarera, que dejó a más de 150 personas en el paro y que de alguna manera había sido históricamente el tractor de la comarca.Algo parecido se podría decir de Villablino, que tras el imposible reto de encontrar alternativas a la riqueza que generaban las minas se convirtió este verano en escenario de algunos de los peores incendios. Casi lo mismo, salvando las distancia en esta caso no tan insalvables, se puede decir de La Pola de Gordón. De alguna manera el sorteo de Navidad ha venido a compensar tanta desgracia, tanto sufrimiento.Aunque el reparto del dinero sea aleatorio y no exista la certeza de que llega a quienes más lo necesitan, en este caso sí tenemos la certeza de que va a parar a comarcas donde hacía mucha falta.
La suerte y la justicia
No siempre van de la mano pero en el caso del destino de los principales premios del sorteo de la Lotería de Navidad se ha venido a paliar situaciones muy complicadas en varias comarcas leonesas
23/12/2025
Actualizado a
23/12/2025
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