Si quieres las tomas y si no las dejas. Como ya hiciera en San Andrés, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, vino ayer a León para poner en práctica la política de las lentejas. Como un ‘es lo que hay’ se puede resumir su reunión con los alcaldes de la línea de Feve. A veces la sinceridad es de agradecer, pero la sinceridad sin compasión es crueldad. No llegan a León las inversiones que en otros territorios sí parecen posible, de hecho no sería precisamente León la ciudad que inventaría un tren-tranvía que circulase por sus calles y a modo de tren de cercanías recorriese luego la falda de la Cordillera Cantábrica camino de Bilbao. Esa denominación de cercanías es precisamente lo que pierde la provincia con esta maniobra de lentejas: los pueblos de la línea se acercarían a León si de verdad el servicio fuera fiable y, como pasó toda la vida, llegara hasta el centro de la ciudad. Pocas diferencias encontrarían los usuarios entre bajar del tren en La Asunción y subir un autobús que fuera por las mismas calles que cualquier otro vehículo o bajar del tren en La Asunción y tener que hacer de todos modos un transbordo a un autobús que circulase por la plataforma de Feve, que durante casi un siglo ha formado parte del paisaje urbano de la capital. El resumen es que ni descentralización, ni lucha contra el cambio climático ni contra la despoblación.
La política de las lentejas
Santano vuelve a demostrar la falta de compromiso del Gobierno con León insistiendo en el autobús eléctrico como una alternativa a la falta de inversiones que en otros territorios sí parecen posibles
20/11/2025
Actualizado a
20/11/2025
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