Pese a que aún se encuentra en periodo de adaptación, la Ordenanza de Movilidad del Ayuntamiento de León era necesaria en muchos aspectos, pero sobre todo en lo referido a los patinetes eléctricos han ocupado calles y aceras sin una regulación clara, generando inseguridad y conflictos con los peatones. La nueva norma pone negro sobre blanco: los patinetes son vehículos y deben comportarse como tales, circulando por carriles bici o calles limitadas a 30 kilómetros por hora y manteniéndose fuera de las aceras. El planteamiento es razonable y responde a una queja ciudadana evidente. Sin embargo, la ordenanza corre el riesgo de quedarse en papel mojado si no va acompañada de controles reales y sanciones efectivas. Regular sin vigilar solo alimenta la sensación de impunidad. León se juega algo más que ordenar los patinetes: se juega la credibilidad de su modelo de movilidad. Apostar por una ciudad más sostenible exige normas claras, sí, pero también voluntad para hacerlas cumplir y una pedagogía constante. Sin eso, la convivencia seguirá siendo la gran asignatura pendiente.
Una norma necesaria que hay que hacer cumplir
La Ordenanza de Movilidad de la ciudad de León era necesaria en muchos aspectos, pero sobre todo a la hora de poner negro sobre blanco cómo y por dónde pueden circular los patinetes eléctricos
29/12/2025
Actualizado a
29/12/2025
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