Mayoría y deuda pendiente

El nuevo equilibrio de poder en las Cortes solo tendrá sentido si sirve para afrontar con seriedad los desequilibrios de la comunidad y la vieja reclamación leonesa, no para repetir inercias conocidas

15/04/2026
 Actualizado a 15/04/2026

El arranque de la legislatura en las Cortes deja una fotografía conocida: PP y Vox vuelven a entenderse con rapidez cuando se trata de repartirse el poder institucional, mientras el resto asiste a una coreografía perfectamente ensayada y, a se vez, asalta los mejores cargos. No hay sorpresa en esa mayoría, pero sí conviene preguntarse qué hará con ella y para qué la quiere. El gesto de la UPL al reivindicar la autonomía leonesa recuerda que bajo la aparente normalidad parlamentaria sigue latiendo una incomodidad territorial que ni desaparece ni puede resolverse con alusiones retóricas a la historia común. León no necesita homenajes protocolarios ni referencias oportunistas a 1188, sino respuestas concretas a sus desequilibrios, a su pérdida de peso y a su cansancio político. La nueva etapa debería servir para algo más que para distribuir cargos y escenificar afinidades. Si la mayoría de PP y Vox se limita a asegurar control interno y disciplina de voto, la legislatura nacerá vieja. Y si la cuestión leonesa vuelve a despacharse como una nota pintoresca, el desapego seguirá creciendo. La estabilidad será inútil si no corrige agravios y abandona inercias, aunque, al verdad, visto el pleno de constitución, hay pocos argumentos para el optimismo.

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