La denuncia de UGT sobre supuestas irregularidades en la votación de la asamblea de trabajadores de Azucarera en La Bañeza es un asunto que no puede tomarse a la ligera. Según el sindicato, no se permitió el voto telemático, se impidió la participación de algunos trabajadores y no se garantizó un proceso con las mínimas garantías democráticas. Lo que está en juego no es solo un trámite sindical, sino el futuro laboral de decenas de familias y de un sector que es clave para la economía local. Las decisiones que afectan al empleo deben tomarse con la máxima transparencia, rigor y respeto hacia toda la plantilla. Este conflicto suma un nuevo capítulo a la tensa negociación del ERE planteado por la empresa, lo que incrementa la desconfianza y la crispación. Es urgente que la dirección de Azucarera garantice procesos limpios, participativos y legítimos, evitando que se impongan decisiones bajo sospecha. La responsabilidad social empresarial no puede ser solo un eslogan: debe traducirse en hechos concretos y verificables. Una prueba más de que los grandes titulares, las grandes proclamas y las manifestaciones no sirven de nada si no se llevan a la práctica.
Mala praxis sindical en defensa de la Azucarera
La plantilla de la planta de La Bañeza merece garantías y juego limpio en decisiones clave para su futuro y para el de toda la comarca, algo en lo que no están colaborando, que huye de la trasparencia
27/06/2025
Actualizado a
27/06/2025
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