La inflación generalizada de los últimos años dificulta cada vez más el mantener una vida medianamente digna con ingresos mensuales inferiores a los 1.000 euros. En este sentido, los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones apuntan a que no son pocos los municipios leoneses que miran de lejos a los niveles mileuristas en el promedio de sus pensiones. De hecho, en algunos ayuntamientos del medio rural leonés los pensionistas están promediando poco más de 700 euros al mes, cifras casi imposibles, como sería el caso de San Adrián del Valle, Barjas o Joarilla de las Matas.
Lo mismo ocurre con las pensiones de viudedad, cuyo promedio en León continúa por debajo de la barrera de los 1.000 euros. Una cantidad que, sin embargo, superan en otras provincias de la comunidad autónoma como Valladolid, Burgos o Palencia.
Ante los desequilibrios que persisten dentro y fuera de las fronteras provinciales, más en un contexto de subida generalizada de precios como el actual, cabe reivindicar la revalorización de las pensiones, especialmente de las más bajas, en base al coste de la vida. Reducir las brechas entre pensionistas es, a la par, corregir las evidentes diferencias que existen entre territorios.