Fiscalidad rural en campaña

La promesa de «impuestos cero» anunciada ayer por Mañueco busca atraer población y actividad a los pueblos, pero su alcance real dependerá de las mayorías y de los acuerdos tras el 15-M

18/02/2026
 Actualizado a 18/02/2026

El anuncio de «impuestos cero» para vivir y emprender en el medio rural sitúa la fiscalidad en el centro del debate electoral. Lo dijo ayer el ahora otra vez candidato fernández Mañueco en Madrid y la propuesta pretende aliviar la transmisión de vivienda, la adquisición de locales y el relevo de explotaciones agrarias, ampliando además las bonificaciones en herencias y reduciendo el tramo autonómico del IRPF. El mensaje es claro: menos presión fiscal como palanca contra la despoblación. Castilla y León arrastra un problema estructural que no se resuelve solo con incentivos tributarios. La llegada de jóvenes y empresas exige también servicios públicos sólidos, conectividad, suelo industrial y oportunidades reales de empleo. La experiencia demuestra que las rebajas fiscales pueden ayudar, pero no sustituyen una estrategia integral y sostenida en el tiempo. La iniciativa encaja en una línea continuista de reducción de impuestos, lo que siempre tiene su peligro, y puede resultar atractiva para amplias capas de la población. Ahora bien, su aplicación efectiva dependerá de los equilibrios parlamentarios que surjan de las urnas. Medida acertada, pero cuidado con las promesas que están pendientes de pactos.

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