Los datos de ocupación de Feve en León reflejan una realidad preocupante, pero también explican por qué el debate sobre la integración ferroviaria sigue tan vivo en la provincia. Que apenas siete viajeros utilicen de media cada tren en La Asunción no demuestra que el ferrocarril de vía estrecha carezca de utilidad, sino que lleva años funcionando en condiciones impropias para competir con otros medios de transporte. Y que, como a menudo no hay revisor, no se puede tener en cuenta el dato de la ocupación. Resulta difícil pedir fidelidad a los usuarios cuando el servicio permanece alejado del centro de León, acumula averías frecuentes y transmite una imagen de provisionalidad permanente. Mientras la alta velocidad bate récords y multiplica viajeros, Feve continúa atrapada en una interminable transición que amenaza con convertir una infraestructura histórica en un símbolo del abandono institucional. León no puede resignarse a perder un servicio ferroviario que vertebra comarcas, conecta pueblos y ofrece una alternativa sostenible al coche. Recuperar la llegada al centro y garantizar frecuencias fiables ya no es una cuestión sentimental, sino de cohesión territorial, movilidad pública y futuro provincial. Seguir aplazando decisiones solo servirá para acelerar todavía más su decadencia definitiva irreversible
Feve necesita volver y Adif otros argumentos
La caída de viajeros en el tren de vía estrecha evidencia que León no puede seguir eternamente atrapado entre promesas incumplidas, obras inacabadas y un servicio cada vez menos competitivo
13/05/2026
Actualizado a
13/05/2026
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