Por si su intención no quedaba clara la han dejado por escrito junto a sus pintadas: «volvemos a destrozar». Este mensaje se puede leer junto a los grafitis que desde los últimos días cubren parcialmente el primer mural feminista de León que las alumnas de la Escuela de Arte estaban a punto de finalizar a orillas del Bernesga, en su margen izquierda y justo detrás del Parador de San Marcos. No hay por lo tanto lugar a dudas, sus autores sabían bien lo que hacían y su objetivo no ha sido otro que ese, el de «destrozar». Ahora el trabajo deberá ser reconstruido, aunque desde la Plataforma Contra la Violencia Machista de León, impulsora de esta iniciativa, han asegurado que este acto vandálico no les va a detener y que con la mayor brevedad intentarán finalizarlo, confiando en que nadie quiera volver a tapar de nuevo una pintura en la que recuerdan que han invertido dos años de trabajo entre la búsqueda del diseño, encontrar el muro, solicitar los permisos, acondicionar el espacio e iniciar el trabajo, que arrancó a mediados del mes de junio. Tres pintadas cubren ahora su trabajo, que avisan que mostrarán a la sociedad leonesa con una inauguración pública y que tenía como fin uno muy diferente al de los grafiteros: «mostrar la contribución de las mujeres al desarrollo de la humanidad a lo largo de la historia y tener en esta ciudad un lugar que dé voz a las mujeres».
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