El incumplimiento de plazos es un indicativo más que frecuente en los proyectos que las instituciones públicas ponen en marcha en esta tierra. Es poco habitual que los tiempos en las obras se acorten, aunque siempre hay excepciones. Así, los trabajos en el entorno de la Catedral para la renovación del pavimiento avanzan a buen ritmo, incluso aligerando los planes inicialmente previstos.
Lejos de conformarse con este buen arranque de esta fase de la remodelación que también afecta a la calle Ancha y Botines, el cumplimiento de plazos debe servir para espolear todavía más estas obras. Que este proyecto de renovación del pavimiento se culmine lo antes posible es de capital importancia para los negocios de la zona centro de la ciudad y todo lo vinculado a un turismo que es motor de la economía leonesa.
Es probable que el otoño, con sus vaivenes meteorológicos, pueda ralentizar el actual ritmo de trabajo junto a la Catedral. Precisamente por eso, para no volver a las excusas para justificar los retrasos en los proyectos, es importante que se siga aprovechando al máximo para cumplir los plazos... y, si es posible, acortarlos.