La Junta de Castilla y León entregó ayer 50 toneladas de alimento para ganado a productores leoneses afectados por los incendios forestales de este verano. Más allá de las partidas económicas para paliar los efectos cada vez más devastadores de las llamas, estas ayudas en especie también se presentan como adecuadas para paliar los efectos de la crisis climática y del fuego. Algo de especial importancia en el sector primario, con explotaciones que no pueden permitirse el lujo de parar durante días y cuya supervivencia es de capital importancia para garantizar el adecuado suministro a la población.
Las administraciones públicas deben seguir colaborando con el campo e insistir en explorar estas vías para ayudar a salir adelante a quienes han visto comprometida la viabilidad de sus negocios. Lo ocurrido el pasado verano obliga a tomar nota para actuar con celeridad en la respuesta a las llamas, pero también a los efectos, cuando ya son irremediables, de estas. En este sentido, medidas rápidas y efectivas como las toneladas de alimento para ganado entregadas este martes en la zona del Condado son de lo más adecuado y práctico para revertir los contratiempos ocasionados por los incendios forestales.
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