Sobre la mesa esperan expectantes las cuatro. En la parafamacia, la dependiente me aseguró que el precio módico actual, tres euros, pronto se incrementará exponencialmente. Es más, que será difícil hacerse con una de ellas conforme se acerque la fecha.
¡Pero quién se va a querer perder esos cien segundos de umbra completa que recorrerá parte de la tierra sembrando de sombra Groenlandia, Islandia, España, donde se sentirán sus efectos de Galicia a Baleares en el momento del ocaso, cercanos al reposo cotidiano!.
Será el 12 de agosto de 2026. Y León ha sido elegida sedes honoris para el avistamiento, por razón de su privilegiado emplazamiento, por la Agencia Espacial Europea, tal y como nos contaban el pasado miércoles desde la Escuela de Ingeniería Industrial, Informática y Aeroespacial de la Universidad de León, en una jornada de divulgación científica, el astrofísico Juan Ángel Vaquerizo y la científica belga Anik de Groof, experta en física solar y jefa del proyecto Solar Orbiter, satélite científico lanzado en 2020 para estudiar el funcionamiento del sol: sus vientos y sus tormentas, y ese magnetismo que es motor de su actividad.
Astro, hecho de plasma, que pese a ser una estrella “normal”, de luminosidad intermedia, es la más cercana a la tierra, y su fuente de energía y motor de vida. Tiene cinco mil millones de años y parece ser que le quedan otros tantos, 150 millones de km y un diámetro 109 veces superior al de la tierra. Anik explicaba que si la tierra es un guisante, el sol podría identificarse como una pelota de playa de un metro de ancho.
Así que ese día los de la playa sacudirán las toallas y vendrán a mirar este cielo de León , del que todos se admiran, hasta la cámara permanente de la exposición de Yoko Ono en el MUSAC, que no le ha quitado foco desde que la montaron. Cielo de astronautas y aeronáuticos, y de aeropuertos desolados. De azul hiriente que se quebrará ese día con antelación perpleja por intromisión de una luna caprichosa.
Decía el Alcalde de León en la introducción de esta jornada divulgativa titulada “León se viste de eclipse” con simpática sorna que “esto no nos lo pueden quitar”. Pues no, Señor Alcalde, en esto nadie nos va a eclipsar, que eso es cosa de ellos, del sol y la luna, y ahí no hay mano política que desvíe trayectorias ni fondos. Y para fondos, los que van a engrosar las ganancias de los hosteleros que ya están frotándose las manos. Habitaciones a precios astronómicos. Hablan de hasta cinco mil euros por las de hoteles de lujo.
Nosotros, de momento, guardaremos celosamente nuestras cuatro gafas, y bien a la vista, no vayan a quedar eclipsadas entre tanto telar que a veces una compra vete tú a saber para qué…