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Dudas, preguntas y cacao

06/10/2026
 Actualizado a 06/10/2026
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A la hora de escribir estas líneas, aún no sabemos qué decidirá Sánchez, si convocar o no elecciones. Cuando salgan a la luz, ya se sabrá. Cualquier decisión es posible. Todo depende de lo que parezca más importante para él, que no para España. Añadamos a esto la eterna duda de si serán o  no unas elecciones sin pucherazo. Partiendo de todo el lío montado a raíz de uno de tantos desahucios como desgraciadamente se producen en España, el de Maricarmen, nos preguntamos si no habrá sido una estrategia, no tanto para ayudar a dicha señora,  cuanto para calentar la presumible campaña electoral, no exenta de demagogia, con un tema tan preocupante y angustioso como el de la vivienda. Ahora bien, ¿quién es el culpable de esta situación insostenible, un gobierno que lleva ocho años sin hacer nada, más bien deteriorándolo todo, o la oposición? ¿Contra quién protestan los del campamento de la Puerta del Sol? Por cierto, ¿cómo pueden éstos estar tantos días sin ir a trabajar? ¿De qué viven? ¿Quién los mantiene?

Ahora sale mucha gente a la calle a manifestarse por la desastrosa política de la vivienda. Tienen razón de que esto no puede seguir así, que lo menos que puede tener toda persona es un techo donde cobijarse y vivir dignamente,  de manera accesible para todos. Pero de nuevo nos surge la duda: ¿Quiénes tienen la culpa de que no se hayan construido más viviendas y de que se haya creado una enorme inseguridad jurídica? Tienen más derechos los ocupas que quienes se han sacrificado para tener una casa propia. ¿Por qué no se han manifestado a lo largo de estos últimos ocho años?

Lo cierto es que Sánchez debe pensar que esta revuelta social le favorece, como si él no fuera el principal responsable. Y piensa que con la calle encendida puede ser un buen momento para ganar las elecciones y que la gente le vote. ¿Será la gente tan tonta como para hacerle caso? 

Cuando la Ministra de Vivienda trataba de explicar los dos decretos leyes, parecía no tener idea, como si todo fuera una improvisación, y dijo aquello de que «era un cacao». 

No obstante parece claro que hay muchas cosas que tienen que cambiar, pues hay mucho egoísmo y especuladores sin escrúpulos, pero eso no puede solucionarse en dos días, precipitadamente, con demagogia, al final de la legislatura. 

Por lo que se ve, de momento lo que han conseguido es sembrar el pánico, de forma que muchos modestos propietarios prefieran tener el piso vacío. Y para fomentar la ocupación y la inqui-ocupación. 
 

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