José Luis Prada

Dinero Público (Publicado el 10 de enero de 1999)

07/01/2026
 Actualizado a 07/01/2026
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Hace ya una temporada que vengo leyendo en la prensa provincial y la de fuera, noticias sobre gastos y facturas del ayuntamiento de León.

En principio diré que, en cuestión de dinero, hay que ser muy claros a la hora de justificar gastos, digo también que a la hora de acusar a alguien o poner en entredicho su liberalidad a la hora de gastar el dinero público, habrá que sopesar ese gasto en función del tiempo en que se generó y también en la rentabilidad que va a tener no ya en el presente sino en un futuro próximo o más lejano... Aparecía ayer una lista enumerando los viajes mas caros de ciertos concejales, poniendo el total de la factura y el lugar a donde se hizo el viaje. Yo al ver esa lista, en principio no me dice nada, ya que el gasto depende de los días que estés en ese viaje ¿no?

También aparece otra lista enumerando los viajes de cada concejal y dietas. Tampoco esa lista me dice nada, ya que creo que quedándose en casa y no saliendo a ver lo que hay en otros sitios y en otras latitudes para ver, comparar y aprender, los pueblos, las ciudades, León, se quedarían aislados regodeándose en pueblerismo y provincianismo baratos...

Quiero, antes de nada, dejar claro que no defiendo nada ni a nadie, sino que desde mi condición de ciudadano del Bierzo y por afiadidura de León, me jode mucho, pero mucho, el que un pueblo o una ciudad estén en primera plana de los periódicos por cosas banales, que no dejan de ser rabietas o rifias de andar por casa, que tienen que solucionarse en la propia casa. ¡Ojo!, en cuestión de dinero todo es importante, pero precisamente por eso no se puede ni se debe gastar el tiempo en magnificar unos gastos como los del alcalde, que causan risa, por lo menos a mí, risa porque es un despiste cojonudo del alcalde y que realmente por eso no se le puede dar importancia, porque el manejar tantos miles de millones como se manejan en León no puede nadie hacer de un despiste un monumento al despilfarro, a mi eso no me parece bien, teniendo en cuenta que el mismo alcalde reconoció el error... Una cosa es esto de mil duros y otra es el tocar las campanas cuando realmente se ven anomalías millonarias hechas con alevosía y premeditación y cuando está en juego realmente el dinero que es de todos. Ahí sí, hay que ser valientes e ir a por todas, caiga quien caiga...

Hablo siempre desde mi óptica personal y desde mi experiencia. Cuando salí de viaje como alcalde, cuando lo fui, o cuando salí como presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, tienes la obligación de representar dignamente a la institución de la cual eres la cabeza. Entonces, no puedes ir de pobre. No hablo de gastar por gastar, no, hablo de que hay una pensión que vale 2.000 pesetas y que hay un hotel mediano que vale 12 o 15.000 pesetas. Que hay un restaurante de 900 pesetas y que hay otro normalito que te vale 5.000 sin pasarte nada y que al marcharte dejas la propina, ¡claro que se la dejas!, pero no es por presumir ni por nada, es, pues eso, porque te apetece, sin más. A la hora de pasar el gasto no puedes andar especificando 100 pesetas de aquí y 100 pesetas de allí, pones tanto y en paz. Una cosa tengo asumida ya hace muchos años: la pobreza de miras, genera inexcusablemente más pobreza... Lo importante es que yo o tú, como enviados o representantes de una institución seamos operativos, y resolvamos lo que tenemos encomendado con presteza y sobre todo con dignidad y con estética. Lo dicho, no se puede dar la impresión de cutres, eso no conduce a nada que sea bueno.. ¡ojo otra vez!. Jamás se me ocurrió poner un gasto de más, pero tampoco me privé de gastar lo necesario..., que quede claro..., ¡Otra cosa!, no es mejor quien menos cuesta o menos gasta.

Con respecto a los viajes más caros que aparecen en esa lista, me parece hecha con poca visión... Yo la veo y preguntaré ¿en cuántos días se generaron esos gastos? Porque los que andamos por el mundo sabemos que nada más que te despistes un poco, las cuentas de gastos se te disparan como la espuma..., pero eso sin hacer nada extraordinario... La verdad es que quedándose en casa no se hacen esos gastos..., pero honradamente creo que no es esa la solución. Hay que salir, hay que ver, hay que comparar, hay que aprender, hay que en definitiva no quedarse eternamente mirándonos el ombligo, enumerando una tras otra todas las bondades que suponemos que son las únicas y las mejores de nuestra ciudad o pueblo; eso, conduce inexorablemente al fundamentalismo duro y puro. Tenemos que salir. No podemos dormir en la placidez del provincianismo barato y pobre, pero a la vez eso sí, cuidar nuestra historia, nuestra cultura y nuestras tradiciones, ese debe ser el lema, progresar y participar en un desarrollo global sin renunciar a todo aquello por lo cual debemos de sentir orgullo.

Eso, como todo, cuesta dinero. Las cosas no se hacen por generación espontánea...

Punto...
 

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