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Dibura, corricasa, arrebol y falampo

25/01/2026
 Actualizado a 25/01/2026
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Volvió a caer una nevada, eso dice la tele, sin nevar. Si a lo que tengo yo en la huerta le llaman nevada a Ana Rosa Quintana se la puede llamar autora. Antes, cuando nevaba, por lo menos venían los reporteros a ver nuestro sufrimiento y nos podíamos expresar, una frase de gloria le podíamos llamar. Dejamos perlas para el recuerdo. Aparecieron por Pajares, eran muy de eso, y estaba Toñín Cubalibre poniendo las cadenas mientras juraba porque se le congelaban las manos. 

- ¿Qué, hace frío?;le pregunta de manera incisiva.
- No, qué va, pero me presta;le dijo el lugareño. 

En 2015, cuando las últimas nevadonas, Alejandro, que tendría once o doce años, caminaba entre la nieve cuando le pusieron el micrófono:«Vaya nevada, ¿qué te parece?».

- Yo en mi vida había visto otra cosa igual.

Pues como no nieva... no hablamos. Yparece que no estamos y mientras esperábamos a que dieran el tiempo  aprovecharon para darnos un disgusto. Dicen que dijo un tal Elon en un pueblo que ni sale en la enciclopedia de Álvarez, Davos, que somos el sitio más apropiados para poner huertos... solares. Ynosotros, a la puta calle, razona en gilipollas ese, rico, eso sí. «Multimillonario», me corrige Farraperas. 

Claro, a él no se le ocurre que sirva para algo que nosotros sepamos que lo que cae no es una nevada a secas, que depende;que si es una nieve fina que cala solo le llamamos cellisca; y si adquiere condición de nieve ya son  copos, que si son grandes les decimos trapos y los mayores son los  falampos, que son esos que juegan con las luces del alumbrado público y dibujan figuras como si nunca llegaran al suelo, pero llegan pues el manto crece. Que es bueno miralos limpiando el vaho de la ventana para no a aterirse, que es lo que provoca el frío excesivo, mientras esperas a que con el calor de la casa del tejado vayan creciendo  las bisberas, que son hilillos del hielo, que según engordan se harán carámbanos. Con el sol del día siguiente de la nevada podrás disfrutar del arrebol, que es la nube roja que ilumina el sol de la nieve recién caída. 

Que ya antes de que se inventaran las yogurteras las abuelas sabían que un litro de leche de vaca u oveja da para mucho, y la nata acaba siendo manteca. Yla que queda, cuando quitas y quitas, que el de Mercadona llama leche desnatada, siempre fue la dibura, que tal vez la tome el gocho, como para los petirrojos que vienen a la ventana de los amanecees de nieve se guarda la corricasa, que es trigo ‘desnatado’.

Pero eso a Elon se la suda, valiente gilipollas, habría que recordarle lo que decía Zapico a los chulos, para que bajen el tono:«A las estrellas no les da miedo parecer luciérnagas».

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