No conozco la estadística de los daños que ocasiona el oso, y me refiero a eso daños que ha cuantificado y reconocido la guardería forestal de la Junta de Castilla y León, no los daños reales, que seguramente serán mucho mayores. En sede parlamentaria, el nuevo Consejero del ramo anunció “pagos inmediatos y de oficio” de los daños que a partir de ahora se ocasionen por ataques del lobo y el oso – que cumpla la palabra-, y en el Consejo Regional Agrario cifró en 2 millones de euros las indemnizaciones no abonadas por daños del oso y en 4 millones de euros las no abonadas por daños del lobo.
De esos dos millones de euros de daños por el oso, entiendo que la mayoría corresponden a ganaderos de la provincia de León. Me parece una cantidad más que respetable, aunque para ser justos, deberíamos de saber a cuántos meses de retraso en el pago se corresponde. El oso es hoy un problema y mañana será un problema mayor todavía. Se ha convertido en el dueño del monte en un amplio territorio de nuestra provincia, y quizás algún día haya que contemplar, como se piensa hacer con el lobo, un control poblacional. O capturarlos y mandarlos a otros territorios, como hacemos con las palomas de la ciudad que las atrapan y las mandamos a los pueblos para que arrasen con nuestros sembrados. Mientras vemos cómo se multiplican estas especies salvajes que causan daños en la ganadería, del agrado de la mayoría de los ciudadanos y para desgracia de las gentes del campo, tenemos que exigir que al menos se reconozcan todos los daños que ocasionan, que se valoren convenientemente, y que se paguen de forma inmediata, sin dilación y sin engaño. Y que esos daños indemnizables se aborden con presupuesto ajeno al de la agricultura y la ganadería, porque vaya gracia que tiene el asunto si para abordar esta cuestión se dota una partida presupuestaria recortando de otras que son necesarias allí donde están.
La convivencia de animales salvajes y domésticos ya no es posible en muchos casos. Volver a colocar al ser humano en el vértice de la pirámide es lo correcto.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.