Secundino Llorente

Currículo de Bachillerato

14/04/2022
 Actualizado a 14/04/2022
Guardar
El Consejo de Ministros ha aprobado el martes, 5 de abril, el nuevo currículo de Bachillerato. Las modificaciones introducidas en el currículo se implantarán para el primer curso en 2022-2023 y para el segundo, en 2023-2024. Aunque serán las Comunidades Autónomas las responsables de establecer definitivamente «el currículo de esta etapa a partir de las enseñanzas mínimas establecidas en el Real Decreto», ya podemos dar, a modo de resumen, lo que serán las claves de los cambios de esta nueva ley:

Nuevas modalidades y asignaturas. Por primera vez habrá una modalidad de Bachillerato General, se mantendrán las modalidades actuales de Ciencias y Tecnología y Humanidades y Ciencias Sociales, y la de Artes pasará a dividirse en dos vías, Artes Plásticas, Imagen y Diseño, y Música y Artes Escénicas. El bachillerato diseñado por el Gobierno tendrá nada menos que 42 materias con contenidos y planteamientos renovados. Da entrada a nuevas asignaturas como Emprendimiento y Actividad Empresarial, Cultura Audiovisual e Historia de la Filosofía.

Al contrario que en la Enseñanza Secundaria Obligatoria, donde este año se eliminan los exámenes de recuperación, en bachillerato se mantienen.

El Bachillerato podrá cursarse en tres cursos, en vez de dos.Se pone como excusa la ayuda a los que cursen la etapa de manera simultánea a las enseñanzas profesionales de música o sean deportistas de alto nivel o jóvenes que precisen una atención diferente a la ordinaria por tener alguna necesidad de apoyo educativo. Pero no lo creemos. Pensamos que la verdadera razón es que se busca a toda costa que los alumnos no repitan. En caso de suspender más de dos asignaturas en primero, el bachillerato pasará a tener tres cursos. En el segundo año el alumno cursará una mezcla de asignaturas pendientes de primero y las que elija de segundo. Y el tercer año todo lo que quede pendiente. La ocurrencia es mágica. De un plumazo hemos eliminado los repetidores. Y además es una buena forma de maquillar las estadísticas de repeticiones. Estas serán las razones de tal ocurrencia porque para el alumnado es un regalo envenenado ya que la repetición existe y lo que cambia es el eufemismo para denominarla. Además, esta mezcla de asignaturas de varios cursos puede funcionar en la universidad, pero en el instituto es prácticamente imposible cuadrar los horarios de 1º y de 2º para que a cada alumno le coincidan sus materias pendientes. Pobres jefes de estudios, tendrán que hacer milagros en sus horarios.

Los alumnos pasarán de 1º a 2º cuando hayan superado las materias cursadas o tengan evaluación negativa en dos materias como máximo. En todo caso, deberán matricularse en segundo curso de las pendientes de primero. Así se está haciendo ahora en la Lomce. El profesorado de cada asignatura decidirá, a final de curso, si el joven ha logrado las competencias adecuadas. La gran novedad estará en la titulación. Con carácter general será necesaria la evaluación positiva en todas las materias, aunque excepcionalmente se podrá conseguir con una única materia pendiente si el alumno ha alcanzado las competencias adecuadas y se dan estas cuatro condiciones: que el equipo docente considere que ha alcanzado los objetivos de salida necesarios en esta etapa; que no haya abandonado la asignatura (faltas de asistencia continuadas y sin justificar); que se haya presentado a todos los exámenes y recuperaciones; y que la media de todas las materias (incluida la suspensa) sea igual o superior a cinco. Es la posibilidad de obtener el título de Bachillerato «por compensación», con una asignatura suspensa, como ya ocurre en la universidad, al final de carrera. Para los que hemos participado en muchas evaluaciones finales de segundo de bachillerato no es una novedad ya que estamos acostumbrados a luchar para que ningún alumno se quede sin acceso a la universidad por una sola asignatura suspensa, si no la había abandonado. Vemos un peligro al establecerlo por ley, porque el problema estará en que los alumnos terminarán por dejar esa asignatura, ya que saben que al final se les aprueba.Seguimos con el buenismo y rebajando el nivel.

El decreto establece como obligatoria la Filosofía en primero de Bachillerato y la Historia de la Filosofía en segundo. El estudio de Historia de España de segundo comenzará en 1812, en vez de en la Prehistoria, como ocurre ahora.

En la prensa se respira el descontento de varias autonomías con esta normativa, pero da la casualidad de que son las Consejerías de cada comunidad las que tienen que elaborar los currículos. El consejero de Educación de Madrid ha criticado el nuevo currículo de Bachillerato porque desaparecen contenidos imprescindibles y se incluyen «mantras ideológicos». «Menos conocimientos para fomentar menos esfuerzo». Ha señalado que se incorpora la «carga ideológica de mantras de la izquierda». La historia se debe de estudiar «de forma completa» y este recorte es una manera de contribuir más a promover los independentismos y nacionalismos. Si los alumnos españoles no conocen lo que pasó en España van a tener una visión desenfocada de la realidad española». Concluye diciendo que es «triste» que el Estado haya rebajado «muchísimo» los conocimientos y ahora las comunidades autónomas tengan que «meter todo porque ellos han quitado muchísimas cosas». Nuestra consejera de Educación, Rocío Lucas, ha pedido el aplazamiento hasta el curso 2023-24 de la entrada en vigor del currículo que regula las enseñanzas mínimas de Bachillerato, por entender que existen deficiencias relativas a la calidad educativa y al esfuerzo del alumnado.

Tengo la impresión de que «las espadas continúan en alto». Esta será una eliminatoria a doble partido. En la ida el gobierno ha marcado sus líneas, en la vuelta tendrán su oportunidad las comunidades autónomas. Me temo la posibilidad de un partido de desempate «muy polémico y disputado». Lo seguiremos y comentaremos con emoción.
Lo más leído