Esta joven estudiante universitaria quiere formar parte del grupo de los que deciden hacer cosas en lugar de esperar a que sean otros quienes las decidan y las hagan. Quiere actuar para condicionar el futuro, el futuro de su pueblo y de sus gentes. Sabe que solo si ella, y otros muchos como ella se ponen al frente, pueden proponer y hacer cosas diferentes que consigan hacer atractivo para las generaciones nuevas el quedarse en el pueblo y cerrar así la sangría poblacional que en los entornos rurales lleva décadas produciéndose de manera masiva.
Cuando todos los partidos hablan de favorecer la permanencia en el entorno rural, poco o nada hacen de manera efectiva para conseguirlo. Para atreverse a formar una familia y permanecer en un pequeño pueblo se necesita seguridad a la hora de disponer de los servicios básicos: escuela pública, consultorio médico, telefonía con cobertura y gigas que hagan viable el trabajo telemático, asistencia domiciliaria, comercio, transporte público o a la demanda con horarios coordinados con servicios y necesidades que solo se encuentran en los grandes núcleos de población. Se necesita todo aquello que desconocen desde las moquetas madrileñas, vallisoletanas, o leonesas capitalinas, que en todas partes se cuece centralismo.
Cristina dice viene con un equipo que tiene ganas de «mojarse» por su pueblo. Ojalá que el próximo domingo reciba un chaparrón de votos que la coloquen al frente de su municipio ¡Qué bonito sería verla presidir un pleno municipal con su camiseta desenfadada del Rey León!
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.