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Concurso de traidores

25/08/2026
 Actualizado a 25/08/2026
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Todos tenemos conocimiento de diversos concursos o premios, como el Balón de Oro, Miss España, Leonés del Año, premios literarios… Con un poco de imaginación pensamos que también podría hacerse un ‘concurso de traidores’, incluso estableciendo la figura de ‘Traidor mayor del Reino’. Y si el paciente lector lo desea, puede pensar a ver cuál sería su candidato ideal. Pero, para acotar un poco más nuestro campo, hoy queremos fijarnos en lo que se llama «traición a la patria» y no nos importa copiar la definición de un diccionario: «La traición a la patria o alta traición es el delito más grave contra la seguridad y soberanía de un Estado. Consiste en actos de deslealtad extrema como colaborar con una potencia extranjera en una guerra, atentar contra la integridad territorial o facilitar la entrega de personas a otro país».

No hace falta ser un lince para encontrar numerosos ejemplos recientes. El asalto a la ciudad española de Ceuta es el fruto de la colaboración con una potencia extranjera, en este caso Marruecos, para atentar contra la integridad territorial de España. Las múltiples concesiones a los independentistas a cambio de su apoyo para permanecer en el poder es otro claro ejemplo de traición a la patria. Otro tanto podíamos decir del desgobierno actual, sin presupuestos ni proyectos, sin una gestión competente ante los acontecimientos, con la creciente degradación de importantes instituciones y organismos del Estado. Y si bien es cierto que casi siempre hay un líder entre los traidores, éste necesita de fieles colaboradores, sin los cuales poco podría durar su liderazgo.

Estos colaboradores son fundamentalmente de dos tipos: los que cobran por ello, es decir, los traidores a sueldo y los simplemente fanáticos. En cuanto a los primeros tenemos en primer lugar a los parlamentarios que nunca dejarían de apoyar al Jefe, aunque hiciera barbaridades, porque se quedarían sin trabajo, si es que trabajan. A estos habría añadir a los miembros del Consejo de Ministros y a una infinidad de cargos nacionales, autonómicos y locales, junto con todos los subvencionados, entre los que se encuentran algunos sindicatos, medios de comunicación y, por supuesto, los beneficiarios de las llamadas «paguitas» que, aun cuando no sean muy grandes, les permiten vivir del cuento. Y entre los segundos está toda esa masa de votantes de ideas fijas, incapaces de ver la perversión de algunas ideologías… que solo han producido odio y miseria. Pero, como dicen, mejor es esto que el fantasma de la derecha.

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