La figura de Concha Casado es clave y central en el ámbito de la dialectología y de la etnografía leonesas. Ella realizó su tesis doctoral, siguiendo el método filológico alemán conocido como «palabras y cosas», a caballo siempre entre la lingüística y la etnografía, sobre el habla de la Cabrera Alta, dirigida nada menos que por Dámaso Alonso. Y su tesis, una vez publicada fue reseñada nada menos que por Fritz Krüger, uno de los padres del método indicado.
Concha Casado desarrolló el grueso de su obra etnográfica una vez que regresó de Madrid, donde fue funcionaria del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), tras su jubilación, y pudo estar en contacto directo con la realidad leonesa, y realizar un trabajo de documentación y de campo.
Una obra cumbre de Concha Casado, en el ámbito de la etnografía, es la de la indumentaria tradicional leonesa, ya que rastrea todas las comarcas y nos plasma de un modo muy documentado y detallado tanto las indumentarias masculinas y femeninas, como las infantiles, de las diversas áreas de la provincia. La obra está prologada por Julio Caro Baroja, con quien mantuvo amistad en Madrid y quien la animó a realizar trabajos etnográficos en el ámbito leonés.
También desarrolló indagaciones de tipo etnográfico sobre las artesanías, los ritos de paso, algunas fiestas, algunos rasgos de la arquitectura popular, del cancionero y de otros aspectos relacionados con la cultura tradicional de nuestros ámbitos campesinos.
Tuve la suerte de contar con su amistad de continuo y de realizar, junto a ella («es la herencia que quiero dejarte» –me decía), los ciclos de ‘Descubre tu patrimonio’, que, a lo largo de varios otoños, fueron desarrollando cinco conferencias sobre diversos temas de la cultura tradicional leonesa –las artesanías, la arquitectura popular, las tradiciones orales, la religiosidad popular, etc.–, que luego se recogían en libro, que están recogidas en libros y que constituyen un verdadero archivo documental (acaso el mayor de todos los que se hayan emprendido en los últimos años) sobre la cultura tradicional leonesa, tanto en sus aspectos materiales como inmateriales.
Fue Concha Casado, además, una pedagoga, que dio charlas por muchísimos centros educativos tanto de educación primaria como secundaria. A la vez que impulsó la creación de museos etnográficos, como el de La Cabrera, o el Batán Museo de Val de San Lorenzo.
Entre otras actividades, en una mujer teresiana e incansable, con una energía y un entusiasmo que la acompañaron prácticamente hasta su marcha de este mundo.
Estos días –15, 16 y 17 de junio–, organizadas por La Nueva Crónica y el Instituto de Estudios Patrimoniales Concha Casado (Jorge Martínez Montero, al fondo), se están desarrollando en nuestra ciudad unas Jornadas ‘Concha Casado en el recuerdo’. Un siglo preservando el patrimonio leonés’, que, a través de tres temas –‘Arquitectura tradicional leonesa’. ‘Artesanía y oficios tradicionales’. Y ‘Patrimonio inmaterial y memoria oral’–, trata de seguir incidiendo en la importancia que es valorar y documentar todo el patrimonio leonés, material e inmaterial, como Concha Casado se propuso siempre.
Un empeño que sigue mereciendo la pena. Y que siempre abanderó Concha Casado.