No pretendo con mí opinión cuestionar el papel de los partidos políticos, fundamentales en democracia, y menos a los del arco parlamentario que yo considero más centrados y por lo tanto más coincidentes con mí forma de pensar. Pero si al PSOE de hoy, y al PP de ayer, les han pillado con sobres de dinero, eso es algo impropio de una formación de estas características, y hace pensar en lo inmoral, lo ilegal, lo delictivo, lo corrupto. No digo que sea tan inhabitual manejar sobres o fajos de dinero, que yo nunca he visto ni por asombro, pero digo que, tanto en la actividad personal, como en la profesional, como en la vida pública, quién maneja billetes, en una cantidad que supera lo simbólico, lo hace porque tiene algo que ocultar. Quién cobra y paga en billetes, es porque oculta la procedencia del dinero, o porque se quiere saltar los controles fiscales, o por ambas cosas, y esto último es con seguridad lo que le ha pasado al PSOE y lo que años antes le pasó al PP. No es normal que un empresario pague nóminas en billetes, en sobres con billetes, y si lo hace un partido político, es menos normal todavía. No es normal que un empresario pague por encima de 1.000 euros con billetes, porque está cometiendo una infracción, por lo que, si lo hace un partido político, conocedor con mayor motivo de la norma, hace pensar que está ocultando algo gordo.
Lo que hemos conocido estos días, lo de las chistorras, los soles, y las lechugas, suena a corrupción política. Y lo han hecho partidos políticos con responsabilidades de gobierno, lo que es grave, y lo han hecho en sus sedes centrales, lo que es más grave todavía. Y si alguien pretende normalizar esta situación, es simple y llanamente un sinvergüenza, alguien deplorable al que hay que apartar de la vida pública y si es posible que termine con sus huesos en la cárcel.
Si a alguien ‘le pone’ manosear dinero, que lo haga en privado en su casa y con el que gane honradamente, porque si en el manoseo de dinero intervienen dos o más personas, ahí hay, casi seguro, una infracción o un delito.