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A la caza del alcalde

31/05/2026
 Actualizado a 31/05/2026
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El caos es la nueva tarjeta de presentación del PSOE sanchista. Un desastre. Los tañidos a muerto –o campanazos sombríos- se preveían desde hacía demasiado tiempo, pese a que tanto Ferraz como Moncloa quisieran vestir el santo –mejor dicho, disfrazarlo-, con los ropajes de la venialidad. Error. Ya no cuela. La razón está perdida. Sellada. Y cada día que pasa, más se estrechan los caminos por donde escapar. Además, en las huidas apresuradas, siempre quedan, sin excepción, pelos en la gatera. 

En León, en concreto, las cosas tampoco pintan con buen tono en el color. Ni rosa palo, ni fucsia. Más bien gris plomo. Oscuro. La guerra desatada por parte de Cendón contra José Antonio Diez, el alcalde de la capital, es el mayor despropósito de la dirigencia socialista en los últimos años. Y vistos los tiempos que corren, una locura. Al secretario provincial y compañía, a Cendón, las lanzas ya se les volvieron cañas cuando, en mayo de 2022, intentaron quitar de la circulación al regidor de la ciudad. Fracasaron. En las votaciones al efecto, no les sirvió ni la memoria de Fermín Carnero, reconvertida en pantalla populista para convencer a la militancia. Les salió rana. Ahora, con el tinglado que se vislumbra en Madrid, mejor les valdría borrar el guion y mirar para otro lado. Pero, ya se sabe, continuarán, seguro, con el mismo ruido y formas.

Aun así, la pregunta es obligada: ¿Quién ha estado detrás de Cendón, apoyando, para procurar el derribo iconoclasta y tosco de José Antonio Diez? Pues ni más ni menos que el imputado y ‘enredabailes’ Santos Cerdán -hoy en diferentes batallas judiciales- y,  junto a él, detrás de la cortina, tapadito, el propio Zapatero. En su momento, todos ellos, avasallando, vislumbraban la cabeza del alcalde sobre bandeja de plata y como algo simple. Hechos consumados, pensaban. Sin embargo, la resistencia de Diez ha sido numantina y clara: primero, la ciudad; después, el partido. Y luego ya se verá. Cuestión de prioridades. No contempla traiciones a su ideario y objetivos. 

También cuentan, que Cendón ya le habría buscado sustituto al alcalde (en lenguaje taurino, sobrero). Y no sería otro que Juan Francisco García Marín, antiguo rector de la Universidad de León, y quien, en febrero de 2023, es decir ayer, le colocó el birrete de Doctor Honoris Causa por la ULE al expresidente Zapatero. Fue su gran valedor. ¿Casualidades? Cada vez es más difícil creer en las coincidencias. No obstante, sin duda puede aplicarse aquello de que cuando el río suena… pues Cendón sabrá.

Lo que sí está claro –y deberían reflexionarlo en el Partido Socialista- es que pinten bastos o pinten oros, a Diez no le van a echar de la política por la ‘jerol’. Presionado. Vejado. La lleva en la sangre por herencia familiar y convencimiento. Y si tuviera que acabar como independiente -y es una conjetura con visos de credibilidad-, acabará. Seguro. El roto del Partido Socialista, para entonces, podría ser de misa cantada. Puro gregoriano. Y en el número 4 de la calle 19 de Octubre de la capital leonesa, se habrían pegado un tiro en el pie. O quizá dos.
 

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