Yo terminaba mi artículo la semana pasada con esta frase: «Todo es una consecuencia más del nefasto sistema bilingüe en la enseñanza pública de Castilla y León». El problema se podría solucionar fácilmente, cambiando el modelo actual, totalmente desprestigiado, por la Enseñanza Bilingüe en Ingles (British Council), que lleva muchos años triunfando en centros educativos de la comunidad castellano y leonesa.
Pero no es así. La Consejería de Educación de la Junta sigue ‘en sus trece’ negándose a cambiar, a pesar de recibir pruebas o argumentos en contra.
Solo en la última semana hemos recibido todo un recital de escritos de Educación: «Una corrección de errores» en la resolución del 5 de marzo del 26 en la que reconocen dichos errores e intentan rectificar eliminándolos. El sábado 24 de marzo, Educación informó a los padres de este cambio por el cual los alumnos que «pinchaban» para ir a la ESO en la casilla bilingüe no tendrían ninguna preferencia para entrar en la ESO y así «se evitaban desigualdades y errores». Ese día todo parecía resuelto. Pero los alumnos bilingües lanzan el grito al cielo y alegan que eso no se puede hacer después de iniciado el proceso de matrícula. Y tienen razón también. La Dirección Provincial de Educación de León se ve metida en un buen lío. Por una parte, habían comenzado la matrícula basándose en un error, que ellos reconocen, y después no lo podían parar porque ya el proceso de matrícula estaba en curso. Reconozco que la decisión era difícil, pero en ningún caso deberían haberse apoyado en un error para continuar perjudicando a unos alumnos que no tienen ninguna culpa y que puede acarrear graves consecuencias para ellos. La Dirección Provincial asume el riesgo de tomar una decisión difícil y salomónica y «RESUELVE dejar sin efecto la corrección de errores de 24 de marzo de 2026 de la Resolución de 5 de marzo de 2026 relativo a los listados de tipificación de centros de los IES de la localidad de León». Y todo ello sólo tres días más tarde, el 27 de marzo, la víspera de la Semana Santa, y sabiendo que a los padres les quedan sólo tres días hábiles para reclamar, hasta el 8 de abril, último día del proceso de matrícula.
¿Qué significa esto? Me centraré en los dos centros más implicados en este asunto: el Colegio de La Granja y el IES Lancia. De acuerdo con esta resolución todos los alumnos de La Granja, que en sexto no estén matriculados en el modelo bilingüe pasan al último lugar en la elección del instituto para el próximo curso y corren el riesgo de no solo no conseguir su preferido, el Lancia, sino que podrían perder también el Giner de los Ríos y caer en cualquier otro instituto de la ciudad. Y eso es ilegal. De eso es consciente la Dirección Provincial y parece que no tiene la conciencia muy tranquila e introduce una solución final (cita textual): «Finalizado dicho procedimiento debería emitirse una nueva resolución… y una nueva apertura del plazo de presentación de solicitudes de admisión para dichos centros educativos”. A esa solución se llegará si la presión de las Ampa y todos los padres implicados es consecuente con todo lo que se juegan sus hijos. Estuve 25 años en la dirección del IES Lancia recibiendo a los excelentes alumnos de La Granja. Ahora podrán entender mi cariño y mi interés por el futuro de estos niños. Tienen sólo tres días, pero yo confío en que estos padres sabrán conseguir lo que es suyo.