05/06/2026
 Actualizado a 05/06/2026
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En mi escenario ideal de final de temporada, úna vez consumado el descenso, a 5 de junio la renovación de Rubén de la Barrera ya habría sido anunciada, Toni Villa habría vuelto a León de su mano y existiría mayoritariamente una paz social tremendamente extraña tras un descenso y que sería el mejor cimiento para iniciar un año tan importante como es el primero tras ello, pues con el impulso del fondo de descensos nunca vas a tener más opciones de ascenso que en él.

En la Cultural se ha optado por otra vía. Está por ver si mejor o peor, por ahora simplemente diferente. Tenías un entrenador contrastado en Primera RFEF, con dos ascensos en las dos últimas temporadas que empezó un proyecto en Bronce desde cero, con un respaldo mayoritario de la afición (y mira que no es sencillo tras un descenso), y que quería seguir, pero has preferido hacer una apuesta por un hombre de la confianza del director deportivo pero cuyo currículum como técnico está aún por reflejar éxitos.

¿Quiere decir eso que es equivoca o garantía de fracaso? Ni muchísimo menos. Es una apuesta y ningún club las hace pensando en perder. Otra cosa es que en un año así, en el que por una cuestión económica y de aspiraciones te puedes permitir elegir prácticamente lo mejor de la categoría, me parezca que es mucho mejor maximizar opciones de éxito yendo a por alguien contrastado y con logros ya en la categoría.

En cualquier caso, una vez hecha la selección y pasado el cabreo inicial que de forma mayoritaria han expresado los aficionados por ella (muy entendible), creo que sería tremendamente injusto no darles un margen de confianza.

¿Me parece mal la forma en que se ha tratado a De la Barrera? Sí. ¿No entiendo que si quieres que sea tu entrenador y lo manifiestas públicamente fiches a un director deportivo que desde el principio deja muy claro con hechos que lo quiere? También. ¿Me parece una pantomima estas tres semanas de supuestas dudas cuando tenías muy claro lo que querías hacer? Sin duda. 

Pero eso hay que dejarlo atrás. Para bien o para mal, es ya pasado. Goiria tiene dos ascensos  a Segunda en su currículum que le avalan. Jandro en el Amorebieta, pese al descenso, tuvo buenos números y dejó buen recuerdo. Pero sobre todo es que, si sale mal ellos se irán y no volverán a mirar más hacia la Cultural, pero quien de verdad quiere al club seguirá aquí, así que no se puede tirar piedras contra tu tejado.

Es inevitable que la paciencia vaya a ser limitada. Pero, una vez tomada la decisión, sería un error gigante no dar margen a que sea el trabajo y los resultados los que hablen por Jandro y configuren una opinión sobre él. Ojalá, dentro de un año, el debate esté en recordar las dudas que generó su llegada y pensar:¡Qué injusto se fue con él!

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