Jorge Brugos

Álvaro Díez y un periodista sin título

20/04/2026
 Actualizado a 20/04/2026
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Siento una conexión especial con los empresarios, no con los negreros que se embarcan en empresas pagando dos duros a sus empleados o mostrando un repugnante desprecio por la dignidad humana, eso no son empresarios, son una pantomima dramática. Cada vez que entrevisto a un representante empresarial, surge una simbiosis, como si hubiésemos nacido de la misma estirpe idealista. Los empresarios y los que nos dedicamos al periodismo sin haber tenido un título que nos abriese las puertas de una redacción, nos parecemos mucho, en cuanto nos miramos empatizamos en la ardua tarea hercúlea de empezar desde cero. De la misma forma que los emprendedores pierden dinero en sus inicios, todos aquellos que somos seducidos por el cuarto poder, nos vemos obligados a hacer un pacto con ese poder y soltar las alforjas hasta que lleguemos a la tierra prometida. 

El empresario y el periodista sin título vagan por el desierto saciándose con el maná de las victorias pírricas apostando su vida al cielo del éxito o al infierno del fracaso. Están hechos de otra pasta, se puede percibir en lo más hondo de su retina la cultura del esfuerzo y la verdadera meritocracia. Lo que de verdad hace avanzar a los territorios son los soñadores, no unos políticos somnolientos. Progreso encarnado por el recientemente fallecido Álvaro Díez, secretario general de la FELE, uno de los referentes del empresariado leonés. Era mi primo, me hubiese gustado conocerle más, mis recuerdos nublados evocan las visitas con mi padre a su despacho en la institución que dirigía. Le recuerdo vagamente como un hombre educado, cercano y accesible. A años luz de una clase política que ya sabemos cómo se las gasta en esta provincia. En una sociedad patria que está llena de estómagos agradecidos y de gente que ocupa puestos de dirección en instituciones sibilinamente creadas para colocar a colegas, los empresarios como Álvaro Díez son una honrosa excepción en nuestro capitalismo de amiguetes. Ese sistema económico emanado de la abundancia que confronta con el que mientras unos no se privan de nada, otros no dejan de hacer sacrificios.     
 

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