16/10/2026
 Actualizado a 16/10/2026
Guardar

Cualquier familia al sentarse a hacer números en enero sabe que, antes de decidir si cambia de coche o si se va de vacaciones, hay una parte del sueldo que ya está comprometida. La hipoteca, la luz o el colegio de los niños ni se discuten ni se comprometen. Con el presupuesto de una comunidad autónoma ocurre lo mismo.

El proyecto de presupuestos que la Junta presentó el martes para 2027 asciende a 16.471,94 millones de euros, un 13,11 % más que las últimas cuentas aprobadas en 2024. Si se analiza como las cuentas de una empresa, separando los gastos fijos de lo que se puede decidir, el resultado es clarificador. Los gastos de personal ascienden a 5.630 millones, el 34 % del total, y el 87 % de esa cantidad corresponde a sanidad, educación y servicios sociales. La deuda pública supone otros 1.701 millones, con unos intereses que crecen un 19,7%, tal como sufre cualquier familia con hipoteca, y los 924 millones de la PAC son fondos europeos que la Junta gestiona, pero cuyo destino no decide. Sumando las tres partidas, la mitad del presupuesto está comprometido.

También existe una cuestión demográfica muy importante. Castilla y León es la segunda comunidad más envejecida de España y en la provincia de León los mayores de 65 años son ya el 29 % de la población, un porcentaje que el INE eleva al 36,1 % para 2039. Por eso la sanidad se lleva 5.604 millones, cuatro de cada diez euros que gestionan las consejerías, y cualquier gobierno, del color que sea, se encontraría con una estructura similar.

Esta misma semana se ha concedido el Nobel de Economía a los estadounidenses Robert Hall y Michael Woodford. Hall demuestra que las familias deciden su consumo según los ingresos que esperan tener, no solo según los que tienen hoy. Woodford explica por qué lo que un banco central anuncia sobre sus próximos pasos influye en la economía tanto como las decisiones que toma.

Traídas a León, ambas ideas tienen bastante recorrido. Los presupuestos de la Junta reservan a la provincia 240,5 millones en inversiones reales, más de uno de cada cinco euros de lo que la administración autonómica reparte por provincias. Es una cantidad muy importante, pero los depósitos bancarios de los leoneses crecieron unos 850 millones de euros en el último año, más del triple. Los asesores financieros lo comprobamos cada día. En León hay ahorro, lo que a menudo falta es confianza para invertirlo en nuestra propia provincia. Una familia que da por hecho que sus hijos acabarán trabajando fuera no toma las mismas decisiones que otra que confía en que se queden.

Ningún presupuesto cambia la pirámide de población en un solo ejercicio. Lo que sí puede hacer una administración, igual que un banco central, es marcar un rumbo estable y creíble durante varios años, porque de ello dependen las expectativas que mueven la inversión y el empleo.

La mitad del presupuesto ya estaba escrita antes de presentarlo. El futuro de la provincia, en cambio, depende bastante más de lo que los leoneses esperemos de ella.

Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora
Lo más leído