No se puede entender León sin su Semana Santa; eso es innegable. Lleva siglos enraizada en la sociedad, y forma parte de la esencia de esta tierra. Y hoy, Miércoles de Ceniza, es uno de esos días especiales para el mundo semanasantero: comienza la Cuaresma, tiempo de preparación para la Pascua –la Resurrección de Cristo es la que da sentido a nuestra vida, como cristianos que somos–; una época de conversión que se asienta sobre tres pilares: oración, ayuno y limosna.
A partir de ahora, además, la actividad cofrade se incrementa notablemente. Que sí, que la Semana Santa se vive durante todo el año –y cada vez más–; es cierto. Pero no lo es menos que, ahora ya sí, esto no para… Hoy se inicia la cuenta atrás que llegará a su fin el próximo 27 de marzo, Viernes de Dolores, cuando la Virgen del Mercado atraviese el dintel de la puerta de su templo, dando inicio a los diez días más intensos del año. Hasta entonces, las penitenciales ultiman, ya sin solución de continuidad, los preparativos para que todo esté a punto; aumentan cultos y prácticas devocionales, y también actos culturales: conciertos –las bandas apuran sus ensayos–, charlas, pregones… Y los papones, sin querer, empezamos a notar cierto nerviosismo, a sentir cómo el corazón parece latir cada vez más rápido…
Y es también ahora cuando, un año más, LNC Cofrade –el suplemento de La Nueva Crónica sobre nuestra celebración pasional– regresa a su cita semanal con el mundo semanasantero leonés. El pasado 14 de febrero –no sé si lo viste– comenzó una nueva temporada, que es ya la novena; y, en adelante –y durante los próximos meses–, volverá cada sábado a las páginas centrales de este periódico.
Este suplemento reúne la actualidad más relevante sobre nuestra celebración pasional, a la que acompañan las secciones ya habituales –‘Con nombre propio’, ‘Firma invitada’, ‘Verba volant, scripta manent’, ‘Agenda cofrade’; y, tras la Semana Santa, ‘Una misma Pasión’–, que lo han convertido en un referente para el León cofrade.