Cristin Milioti, de contemplación abismal y sonrisa penetrante, ha ganado el Emmy. Qué importaban las demás, Sofia Falcone aterra al más adusto. Gotham es ese lugar caliginoso donde la soberanía pertenece a los villanos, y qué sujetos. El Pingüino, expande ese universo, no ciudad. DC parece por fin convencerse de que sólo es el hombre murciélago y sus vecinos.
Cuatro de ellos ya han recibido los más altos galardones. Batman lo es por Gotham y sus antagonistas, en ello subyace la perfección del superhéroe que nunca fue. Pero no deja de ser una irrealidad balanceada, basada en el Nueva York de los años 30-40 y más modernamente en el de los 70-80; en su necesidad de un ser que solucionara su irremediable caos.
Compararnos es fratricida, pero hay tanto de ello en lo nuestro, somos un Gotham escrito por Berlanga e interpretado por José Luis López Vázquez. Agentes del caos, corrupción, instituciones a antojo, fuerzas de seguridad amputadas y unos medios como altavoz gubernamental.
El líder de una nación boicoteando uno de los eventos ilustres del propio país. Vanagloriándose el gobierno de haber fallado a la seguridad de los ciclistas, porque el foco hay que cambiarlo. El uso de la escena internacional a calzón quitado para ir tapando las fugas interiores, desviando y maniqueando a la opinión pública. Si todo se reduce a “cómo puede ser más importante una Vuelta que los gazatíes”: cómo pueden ser más importantes los derechos humanos en Gaza que en China, Corea del Norte, Venezuela, Sahara, Qatar, Irán, Arabia Saudí o Nagorno Karabaj. Todos los infractores en competiciones deportivas. En Arabia se juega la Supercopa, a TVE no le hiere ir a Eurovisión con Azerbaiyán y compartimos mundial con Marruecos.
¡No tenemos bombas para doblegar a Israel, pero sí Eurovisión, fastídiate Netanyahu! La reducción en bandos y medidas artificiosas denota las intenciones. Al final mejor traerse oriente medio que hablar de trenes, Ábalos, Begoña, Fiscal, apagón, pactos… Mejor navegar en el caos. Al menos el Joker iba pintado y con el pelo verde. Será porque aquí no existe Batman.