Una página web es un documento digital capaz de incluir audio, vídeo, texto y sus combinaciones, al que se puede acceder a través de un navegador y una conexión activa a internet. Existen más de mil millones de páginas web de diversa índole y diverso contenido, provenientes del mundo entero y en los principales idiomas hablados. Si hoy yo necesitara alquilar un apartamento iría a la ciberpágina del Idealista, si tuviera que comprar un producto especial me metería en Amazon o si debiera reservar un hotel repasaría los comentarios de Trivago. Pero no voy a hacerlo y me centraré, exclusivamente, en las páginas web de centros educativos.
He rastreado en internet muchos colegios privados, concertados o públicos y he podido observar de todo, desde auténticas maravillas a verdaderos desastres. El mercado educativo es muy competitivo. Se ha multiplicado y diversificado la oferta de centros, desde guarderías hasta universidades, pasando por colegios e institutos, academias, centros públicos, concertados y privados. La disminución de alumnos por la baja tasa de natalidad ha convertido a la educación en un producto escaso de consumo. La competencia es tal que hay verdaderos codazos para conseguir la matrícula de un alumno. Por esta razón son tan importantes estas páginas web en las que los colegios intentan mostrar todas sus galas para vender sus valores y convencer a todos los miembros de la comunidad educativa: alumnos, profesores, personal administrativo y padres. En estos veinticinco años del siglo XXI hemos pasado del desconocimiento de la web a la imposibilidad de que exista un solo colegio sin su página digital.
La portada o página principal viene a ser el escaparate y la mejor carta de presentación del centro educativo y debería recoger una muestra de lo que contiene la página web. Cuando unos padres comienzan a buscar un centro educativo desean encontrar una página perfectamente diseñada, informativa, clara, sencilla de navegar que diga dónde está el colegio, cómo es, qué ventajas les ofrece y dar respuesta a las preguntas de los visitantes como su oferta educativa o metodología utilizada. Toda la comunidad educativa del centro debe acceder a la información relevante como equipo directivo y profesorado, programas educativos, reglamento del centro, horarios, tipología y uso de las instalaciones, menús del comedor los que lo tengan, contacto y mapa de ubicación, blog del centro, noticias o sala de prensa. Sin soltar demasiado rollo suele ser práctico plantear preguntas habituales y responderlas con un lenguaje directo y cercano. Se trata de llamar la atención al visitante utilizando titulares, textos concisos, emplear negritas para destacar las ideas clave. Igual que al reservar hoteles nos fijamos en las opiniones de los visitantes, en los colegios el mejor modo de captar la atención de los clientes es incluir valoraciones de padres o los comentarios de casos de éxito de antiguos alumnos. He podido ver entrevistas y vídeos de este tipo que elevan el prestigio del centro educativo. En algunos casos son excelentes exhibiciones y presentaciones musicales como los villancicos anuales del Colegio de Fomento Altozano de Alicante o el paseo de cuatro padres explicando las excelencias de la Escola Frederic Mistral Tècnic Eulàlia de Barcelona
Opino que hay dos grandes problemas que acechan a las páginas web de centros educativos.
Por una parte, muchos colegios cometen el error de encargar la creación de la web a una empresa externa sin contar para nada con los equipos directivos porque es posible que esa empresa no tenga ni ídea sobre el ‘espíritu’ del colegio. El resultado suele ser algo perfecto en la forma, pero despegado, frío y sin alma que no llega al público.
Por otra parte, la primera condición que debe cumplir toda página web es que debe ser actualizada y puesta al día de manera permanente. Son muchos los centros educativos que crean y publican una web excelente pero luego la abandonan durante meses por lo que pierde toda utilidad. En internet un mes es ya una eternidad. Si una persona entra en el apartado de novedades de la página de un colegio y presenta un evento que finalizó hace dos meses probablemente nunca vuelva a visitar esa página porque pierde el tiempo. He visto alguna web de centros con la información del viaje de estudios de dos cursos anteriores, el discurso de graduación de cinco años antes o nombres de profesores después de tres años jubilados. Esto resulta grotesco y ridículo. Si bien es cierto que hoy las páginas web de los colegios son imprescindibles y necesarias también es verdad que es obligatorio y forzoso encargar a una persona de su actualización diaria, ya que sin ella para nada servirían los miles y miles de flamantes páginas web de los centros escolares.