Dentro de poco el Papa León XIV visitará España, donde permanecerá casi una semana. Para algunos su visita resultará indiferente, habrá quienes estén en contra y otros encantados. En todo caso nadie pondrá en duda que, a nivel mundial, no hay nadie que tenga tanta capacidad de liderazgo y de poder de convocatoria como el Papa, independientemente de quién sea éste. El próximo viaje del Papa León a España no parece que sea fácil ni cómodo. Más de uno intentará utilizarlo a su favor y otros lo criticarán en provecho propio. Algunos aprovecharán su visita a Canarias para justificar su gestión del tema migratorio. Otros tal vez tratarán de desacreditarlo por esa misma razón. Esperamos con gran curiosidad su discurso en el Congreso.
En todo caso seguro que nos va a dejar un mensaje importante, aunque existe el peligro de que algunos se queden en el mero aspecto folclórico y no se esfuercen en llevarlo a la práctica. Ya lo dijo Juan Pablo II en Sevilla, cuando intentaba predicar, mientras el público no paraba de decir aquello de «Juan Pablo II, te quiere todo el mundo». El Papa dejó los papeles e improvisó estas palabras: «Pueblo español ser muy bonito, pero hablar mucho y escuchar poco». Por esta razón son muy de agradecer los dos últimos libros sobre León XIV, escritos por Rafael Lazcano, gran historiador, paisano nuestro y antiguo compañero de estudios del papa agustino. Ya hace cinco meses nos sorprendió con una excelente biografía del Papa León, impecable desde el punto de vista de la metodología científica.
Ahora nos ofrece un libro titulado «365 días con el Papa León XIV», en el que nos encontramos con un texto para cada día del año, basado en diferentes escritos, discursos, homilías, catequesis… sobre los más variados temas. Es una forma de ir día a día asimilando las preciosas enseñanzas del Papa, para hacerlas vida propia y alimentar nuestra cultura y nuestra espiritualidad. De poco vale ir a ver al Papa un día o escucharlo durante una semana y olvidarse después el resto del año. El otro libro se titula «León XIV. El camino de un pastor». Es una biografía más sencilla que la primera, pero muy útil para que el gran público pueda conocer la trayectoria de aquel niño que nunca pensó ser Papa, que decidió hacerse religioso y misionero para servir a los más pobres, que lo eligieron obispo en una diócesis desconocida, más tarde cardenal muy eficiente en la curia vaticana y, finalmente, en contra de los pronósticos, llegando a ser el Papa y líder que la Iglesia y el mundo necesitan.