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Nos apeamos del bilingüismo

Nos apeamos del bilingüismo

OPINIóN IR

23/09/2021 A A
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Nos apeamos del bilingüismo
¡Notición! Un centenar de centros de primaria y secundaria de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra abandonan el bilingüismo y vuelven a impartir todas las asignaturas sólo en español. Y exponen con valentía el motivo para tomar esta decisión: «porque es un fraude y una engañifa, una verdadera falacia en la que los alumnos ni aprenden inglés ni las materias bilingües».

¡Chapó a estos colegios! Os aplaudimos por vuestra valentía. Como en el cuento de hadas de Christian Andersen, os habéis atrevido a decir la verdad, que el «rey está desnudo». Es vox populi entre el profesorado de la educación primaria y secundaria que lo que se ofrece a los padres y alumnos como un programa magnífico y excelente en realidad es pura pantomima o paripé. Esta queja está generalizada desde hace varios años. El profesorado, las organizaciones sindicales o asociaciones de padres han llenado de protestas la Consejería de Educación por la nulidad y el fracaso de este programa en la enseñanza pública. ¿A quién quieren engañar? Hasta el mismísimo exconsejero de la Junta, Fernando Rey, estaba plenamente convencido de la necesidad del cambio y había presentado un borrador de Orden de Bilingüismo que contemplaba avances interesantes y que, a finales del ‘penoso’ abril del 2019, el propio consejero defendía que no se podía esperar más y confirmaba la publicación de la orden antes de finalizar su legislatura. Pero aquel borrador no pudo ver la luz porque un Gobierno en funciones ya no tenía esas atribuciones.

La chapuza es conocida por todos, pero no se hace nada para evitarlo. Por eso nos encanta esta noticia. Los centros no quieren seguir haciendo teatro y ‘se bajan de ese tren’. A ver si la movida tiene éxito y siguen aumentando los centros que se dan de baja para que, definitivamente, se tomen las cosas en serio.

En la mayoría de los centros educativos de nuestra comunidad de Castilla y León se ha generalizado el programa de ‘enseñanza bilingüe’ integrada de contenidos y lengua extranjera en las etapas de educación infantil, primaria y ESO desde el curso 2006-2007. Es lo que conocemos como «secciones bilingües». En sus orígenes ‘había codazos’ para conseguir el distintivo de colegio bilingüe y el protocolo de entrada era muy complicado, especialmente porque se precisaba el acuerdo de los departamentos implicados para conseguir la autorización y, lógicamente, esos profesores con plaza definitiva luchaban por su estabilidad. Sin embargo, ahora, para salir del programa es muy fácil, es suficiente con el consenso del claustro de profesores y del consejo escolar, en el que están representados los docentes, las familias y los alumnos.

Si tuviéramos que destacar la causa principal del desprestigio actual de las «secciones bilingües», echaríamos la culpa a que hemos empezado la casa por el tejado y en la mayoría de los centros públicos no hay ni un solo profesor con destino definitivo capaz de impartir su asignatura en inglés. Es vergonzoso que haya alumnos que tienen un dominio de este idioma superior al del profesor. Recuerdo con pena las valoraciones de los auxiliares de conversación, docentes nativos, que no entendían el inglés de aquellos profesores bilingües. Realmente escandaloso, deshonroso, humillante y bochornoso. No sólo no aprenden inglés, sino que tampoco entienden bien las asignaturas bilingües. Dice Henar Rubio, directora del colegio Antonio Allúe Morer de Valladolid, que en ciencias naturales «se aprenden partes del cuerpo en inglés que luego no saben ubicar, ni entienden qué función tienen esos órganos».

A pesar de que estamos convencidos de que ningún alumno debería llegar a matricularse en la universidad sin ser bilingüe real, a pesar de que estamos convencidos de que los universitarios que no pueden comunicarse en inglés son los analfabetos del S.XXI y a pesar de que estamos convencidos de que «nuestros alumnos tienen que terminar el bachillerato sabiendo inglés sí o sí», nosotros sabemos que esta afirmación es muy grave, pero nos alegraríamos de que «aumentase el número de colegios que abandona el bilingüismo actual», porque este programa en los centros públicos está pidiendo a gritos una revisión a fondo. El profesorado bilingüe necesariamente debe ser licenciado o experto en lengua inglesa y las otras áreas ya que, sin este requisito, el bilingüismo en los centros será imposible. Urge una reforma profunda, no nos sirven unos pequeños retoques porque nos quedaríamos con la misma chapuza que tenemos. Si partimos de la base de que los alumnos tienen que llegar a la universidad hablando inglés, las autoridades educativas tienen que entrar ‘a saco’, sin miramientos ni pamplinas, para enfrentarse a los cambios en concursos de traslados y a unos sindicatos a los que sólo les preocupa la continuidad de un profesorado estable.

Habíamos perdido la esperanza de que nuestras autoridades educativas se enfrentasen a este problema, pero esta noticia es un rayo de luz al final del túnel. Si cunde el honor y la cordura y muchos colegios se unen a esta cruzada contra el Bilingüismo actual, podemos estar en el final de esta comedia y en el principio de una reforma profunda y seria del bilingüismo. Señores responsables de la EDUCACIÓN en Castilla y León y en España, échenle valor, sin miedo: En este caso el fin sí justifica todos los medios necesarios para conseguirlo.
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