El Buendía Altollano está dividido en varios sectores que pueden comunicarse entre sí y que también pueden dividirse en caso de necesitar algún tipo de aislamiento. "Nos lo recomendaron así, sobre todo tras la pandemia", cuenta Covadonga Tejera, gerente de los Centros Buendía. Todos estos sectores están equipados con una sala de estar común, una zona de habitaciones con baño adaptado incluido, cocina "como la de casa" y un gran espacio exterior. "Tenemos un jardín biosaludable, con zona de juegos tradicionales, la terraza con mesas y sillas y dentro de poco dispondremos de huertos elevados para cuidar de las plantas sin necesidad de agacharse", explica Covadonga.El espacio de reciente apertura está pensado para que las personas residentes puedan convertirlo en su vivienda. "Aunque tenemos servicio de comedor, hay una cocina para que puedan prepararse un café o tomar un vaso de agua como lo harían en su propia casa", cuenta Covadonga. Una sensación que también se extiende a la zona de habitaciones. "La decoración es bastante neutra porque les invitamos a que traigan cualquier cosa de su propio hogar que les apetezca: un mueble, un cuadro, unas fotografías... y así lo hagan más suyo", añade emocionada. Además, la zona de descanso del Buendía Altollano dispone también de unas habitaciones de apoyo familiar que sirven para que las familias de los nuevos residentes puedan acompañarles en el periodo de adaptación, "y lo hagan con más comodidad", o que estén con sus seres queridos en el final de su vida.
Además de las instalaciones dedicadas a su bienestar, este Centro cuenta con todo lo necesario para sus cuidados. El personal, "cercano y agradable", dice Covadonga, está formado por siete auxiliares, un fisioterapeuta, un terapeuta ocupacional, una enfermera y un médico. Todos ellos posibilitan que la estancia de los mayores también sea beneficiosa para su envejecimiento activo. El Centro cuenta con una sala multisensorial en la que se realizan terapias específicas para la estimulación cognitiva, o para tratar la demencia o el alzheimer. Asimismo, cuentan con un gimnasio equipado para tratar y mejorar su movilidad.El edificio tiene todas las necesidades cubiertas y su diseño es motivo de orgullo para sus responsables, como cuenta Covadonga: "Estamos felices por haber conseguido que un sitio tan grande se sienta recogido, como un hogar", explica, "es importante para nosotros".