"Me duele todo de la política actual respecto a ETA. Me siento vulnerada"

Beatriz Sánchez Seco resultó herida, cuando era una niña, en un atentado cometido por uno de los etarras que ha sido acercado a Villahierro

V.S.V.
18/12/2021
 Actualizado a 18/12/2021
Beatriz y su hijo en la placa en recuerdo de las víctimas. Imagen de archivo del atentado de ABC. | L.N.C.
Beatriz y su hijo en la placa en recuerdo de las víctimas. Imagen de archivo del atentado de ABC. | L.N.C.
Una bomba estalló en la casa de Beatriz el día que cumplía cinco años. Su vida cambió para siempre en el aquel cumpleaños, cuando en el acuartelamiento en el que vivía con su familia fueron asesinadas 17 personas, cinco de las cuales eran niñas como ella.

Beatriz Sánchez Seco reparte agradecimientos entre la providencia divina y la fortuna por no haber sido una de ellas. "Gracias a Dios tuvimos suerte. A mis padres les cambiaron el dormitorio justo unos días antes, en el último momento, sino hubiera estallado justo debajo. De todas formas, encima mío cayó una puerta y todo un techo", relata sobre unos hechos ocurridos en 1987.

Henri Parot, encarcelado ahora en la prisión de Mansilla de las Mulas, su hermano Jean y otros miembros de la banda terrorista ETA colocaron 250 kilos de amonal en un R-18 que aparcaron en la casa cuartel de Zaragoza, residencia y lugar de trabajo de guardias civiles como el padre de Beatriz. Aunque "tiene recuerdos vagos y otros más claros" sobre los gritos, charcos de sangre y escombros que ese 11 de diciembre cubrieron el patio en el que tanto había jugado con Silvia, Miriam o Rocío, asesinadas en aquel trágico atentado, Beatriz tuvo durante largo tiempo lesiones "físicas y psicológicas" que han marcado buena parte de su vida.

En el atentado a la casa cuartel de Zaragoza murieron 17 personas, entre ellas cinco niñas Ahora, con su vida rehecha, casada y con un hijo de seis años, Beatriz asegura sentirse "vulnerada" con el hecho de que Parot haya sido trasladado a León en la política de acercamiento de presos que han puesto en marcha desde La Moncloa. "Me duele todo de la política actual. Me siento vulnerada. Esto lo hacen básicamente para tener contentos a Bildu, que son los amiguetes del Gobierno. De nosotros no se acuerdan, ni de los 300 atentados sin resolver. Eso no interesa", señala esta víctima del terrorismo.

Sobre qué diría a Parot y al resto de responsables de la masacre que acabó con la vida de sus amigas de la infancia y casi con la suya, Beatriz asegura que "solo les pediría que, si de verdad quieren colaborar, que lo demuestren". "Tiene que haber una colaboración real con la justicia. Que venga Josu Ternera y que declare y que no solo diga 'no sé nada, preguntadle a Parot'. Que venga y que declare, porque no están haciendo nada", valora sobre los procesos judiciales activos.

ETA no ha desaparecido, solo ha dejado de matar. Ahora están tranquilos porque tienen sillones Parot, uno de los autores materiales de aquella matanza y de más de 80 asesinatos probados, jamás ha pedido perdón por lo sucedido el día del quinto cumpleaños de Beatriz ni por ninguno de sus otros crímenes. Por ello, esta mujer que continúa residiendo en Zaragoza tiene claro que la disolución de la banda terrorista hace una década no termina con el proceso. "ETA no ha desaparecido, solo ha dejado de matar. Ahora están tranquilos porque tienen sillones en el Parlamento, pero cuando no reciban lo que quieren pueden volver a matar. Las armas que entregaron estaban obsoletas y la munición caducada. Debe haber una declaración de intenciones real, diciendo quiénes son los autores de los atentados sin resolver. ETA está dentro de la gente y cuando no consigan lo que quieren pueden volver a las armas. Más de uno de ellos ya lo ha dicho", manifiesta Beatriz.

Unidos por la barbarie etarra


Casualmente, "por cosas de la vida», su marido también sufrió el terrorismo de ETA en Zaragoza, con otro atentado en la Academia General Militar. "Eso nos pudo unir más. Mi hijo, por casualidades de la vida, ahora estudia en el colegio al que iban dos niñas a las que mataron en la casa cuartel", apunta Beatriz a modo de anécdota.

Beatriz pertenece a la Asociación Víctimas del Terrorismo, donde siempre le han tratado "muy bien" y se ha sentido arropada ante noticias como el acercamiento de Parot, de la prisión de Cádiz a la de León, y en la defensa de sus derechos. Unos derechos entre los que nunca podrá estar la reparación ni el olvido de lo que tuvo que pasar poco después de soplar las cinco velas de cumpleaños, pero sí el de la dignidad: la certeza de saber que la verdad siempre estará de su lado.

Este periódico contactó con las familias de los presos de ETA en Villahierro, pero ninguna accedió a participar en este reportaje.
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